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FIL: Un positivo encuentro con escritores, pero malos horarios

La llegada de invitados, como Gabriela Wiener, Cristina Rivera, Alberto Salcedo, fue un elemento destacable del encuentro. El precio de los libros, la queja eterna.

FIL: Un positivo  encuentro con  escritores, pero malos  horarios

La Feria del Libro de La Paz en el campo ferial Chuquiago Marka. Foto: Freddy Barragan / Página Siete

Anahí Cazas  / La Paz
 
Participar en una conversación entre la escritora Alison  Spedding y el literato Mauricio Souza es un verdadero privilegio.  El encuentro, bautizado como "Nuestros autores al vivo”,  es unas de las actividades memorables del  programa cultural de la  XXII Feria Internacional del Libro de  La Paz, que comenzó el  miércoles 2 de agosto.  
 
La llegada de invitados como el colombiano Alberto Salcedo o la mexicana Cristina Rivera Garza fue un elemento destacable de la versión XXII de la Feria del Libro paceña. Este año, el encuentro  contó con la participación de  22 invitados (desde el  argentino Bob Chow  hasta el mexicano Carlos Cuauhtémoc Sánchez).    
 
Latinoamérica y la Biblioteca  del Bicentenario de Bolivia  fueron los invitados especiales de la FIL 2017. El primero, integrado por las embajadas de países como Colombia, Argentina y  Perú, entre otros, que prepararon un homenaje "gastronómico” a los 50 años de la novela Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.
 
El martes 8 de agosto, un grupo de chefs bolivianos  prepararon platillos inspirados en las novelas del escritor Gabriel García Márquez, Cien años de soledad y   El amor en los tiempos del cólera, entre otras. De esa manera,  los visitantes probaron berenjenas del amor, el Cayeye,  las  cocadas de piña para las niñas y de coco para los locos.  La  iniciativa fue impulsada también   por el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano, la Asociación de Chefs de Bolivia y la Cámara Departamental del Libro de La Paz.
 
Para recordar  los 100  años del nacimiento del escritor mexicano Juan Rulfo, se organizaron dos charlas dirigidas por  expertos bolivianos  e internacionales. Por ejemplo, la mexicana Cristina Rivera Garza y John Naranjo  presentaron "Rulfo todavía camina conmigo”.
 
La crónica periodística también tuvo un espacio privilegiado en la FIL. Se realizaron tres charlas exquisitas con el colombiano Alberto Salcedo y la peruana Gabriela Wiener.  
 
Las conferencias se daban simultáneamente en tres salas y un auditorio. Sin embargo, los horarios no fueron los más oportunos para las personas que visitaban la Feria del Libro de La Paz de acuerdo con el programa cultural. Realmente, asistir a todas las actividades era imposible.  De alguna manera, este hecho  muestra una amplia oferta  del programa cultural.
 
En el tema de los horarios, los más perjudicados eran  los autores que presentaban sus libros a las 21:30.  El encuentro comenzaba con 15 minutos de retraso  (21:45) y ya a las 22:00 la charla ya era interrumpida por los organizadores, quienes a través de un parlante pedían a los asistentes ir abandonando el campo ferial (incómodo y molestoso). Entonces, autores y comentaristas se apresuraban para concluir el lanzamiento del libro o finalizar de forma abrupta  la charla.
 
Un panorama distinto se observaba en las charlas que se realizaban antes de las 19:00, entre las 16:00 y 17:30.   Según varios asistentes, se observó poca afluencia de público en las salas. Incluso varias actividades terminaron antes por falta de público.  
 
Las mañanas en la FIL tenían una característica distinta. El campo ferial recibió a cientos de estudiantes.  En la FIL, los pequeños visitaban los stands y participaban en talleres o encuentros con autores. Esto fue algo positivo porque las visitas programadas fueron una forma de vincular a los niños con los libros.
 
Otro de los puntos destacados de la FIL fue la oferta del dos por uno (desde miércoles 9 de agosto hasta el  sábado 12 de agosto) y   un día de ingreso gratuito (lunes 7 de agosto y registró más de 12.600 visitantes).  Escritores y lectores  destacaron la medida,   pero  algunos expositores explicaron que fue una respuesta ante la falta de visitantes.  
 
Además, muchos de los visitantes se beneficiaron con la venta del abono (40 bolivianos) y el transporte gratuito.
 
"En los últimos  tres años, el programa cultural ha mejorado mucho”, dijo Fernando Barrientos,  de la Cámara Departamental del Libro de La Paz. Además, aseguró que  la promoción del dos por uno busca beneficiar a los asistentes y  los expositores. 
 
La oferta en libros, en cuanto a títulos, géneros, editoriales  y precios, era variada.  Sin embargo, muchos visitantes se quejaban porque en la feria los libros cuestan igual o más que en las librerías de la ciudad. En cada versión, la  frecuente queja de los libros costosos ya se vuelve eterna. Para un lector, un monto de 400 bolivianos  le alcanza para comprar cinco libros. Al respecto, Marcel Ramírez, de 3600, sostuvo que las editoriales nacionales  "siempre” venden los libros a precios razonables.
 

"El martes 8, un grupo de chefs bolivianos  preparó platillos inspirados en las novelas de García Márquez”."Muchos de los visitantes se beneficiaron con la venta del abono (40 bolivianos) y el transporte gratuito”.

 
"Los más perjudicados de la FIL fueron los autores que presentaban sus libros a las 21:30”.

 

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