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Quito: ciudad de colores, sabores y contrastes

Calles llenas de historia y una variada gastronomía ofrece Quito a los visitantes. La capital ecuatoriana está cargada de vida por lo que resulta un lugar interesante para visitar.

Quito: ciudad de colores, sabores y contrastes

Con la bandera ecuatoriana, un joven protesta el día de las elecciones.

Samy Schwartz  / Quito 

Quito es una ciudad de muchos contrastes, colores y sabores y donde la moneda nacional es el dólar. Llegando al nuevo aeropuerto se evidencia desde el aire la ciudad como  una larga "salchicha”  rodeada de impactantes volcanes, algunos siguen activos. 

 El palacio de Gobierno está situado en la pequeña plaza principal del centro de Quito,  junto a la iglesia de San Francisco, una de las más grandes de Sud América. El templo  mantiene en su museo diversos   tesoros gracias a un proyecto de restauración cultural de obras dañadas por factores climatológicos. 

Desde el centro se aprecian las humildes viviendas construidas en las laderas, todas pintadas de múltiples colores al igual que sus famosas rosas multicolor que con orgullo son exportadas a diferentes partes  del mundo. En una visita al mercado pude probar varios jugos que por el nombre parecen comunes, pero, sin embargo, son exclusivos de esta tierra. Entre esos jugos están  el de tomate de árbol  dulce y de  naranjilla, que por su sabor no se asemejan a ninguna variedad que conocemos en Bolivia. De igual manera tuve la oportunidad de degustar la gastronomía tradicional mientras me interiorizaba sobre la situación política del país.

Después de 10 años desde que el presidente Correa asumió el poder no hubieron manifestaciones en contra del oficialismo. Durante su mandato Correa encarceló a periodistas que criticaban y denunciaban el manejo de los fondos del Gobierno y también cerró muchos medios escritos e incautó canales de televisión.

El día de las elecciones en Ecuador, éstas se desarrollaron con calma desde la siete  de la mañana, salvo algunos incidentes en colegios donde votaron varios candidatos de  diferentes partidos políticos. La guerra de amenazas o insultos era entre los dos bandos, pero había resguardo de la Policía. 

Al final no pasó a mayores,  lo mismo ocurrió cuando el Vicepresidente actual con licencia y actual candidato a la vicepresidencia del oficialismo salió del recinto electoral y fue abucheado por la multitud, esto se debe a que esta persona, el señor Jorge Glas,  ha sido nombrado en casi todos los documentos  sobre las coimas de Odebrecht y aparte sobre otros actos de corrupción en las empresas estratégicas de Ecuador.

Todo cambió radicalmente la noche del 19 de febrero,  cuando el Consejo Nacional Electoral del Ecuador (CNE) dejó de transmitir y escrutar los votos de 12 millones de electores.

A las 20:00 el presidente del CNE, el doctor Pozo, mostró la rapidez en el sistema que implementó Ecuador, diciendo que es uno de los mejores de Sudamérica. Hasta ese momento se llevaba, en tres  horas, el 64% del conteo y una vez terminada la reunión, la red de televisión gubernamental sacó la noticia de que el partido oficialista había ganado en primera vuelta las elecciones. Después de ese momento el escrutinio se paró y la página de internet del CNE no funcionó hasta la medianoche, mostrando casi una ventaja del 10% entre el partido oficialista y el partido de oposición mayoritario. 

 Mientras tanto, a varias cuadras del lugar,  los seguidores del oficialismo y del candidato Lenin, bailaban y cantaban en una tarima que se había montado un día antes celebrando la victoria en primera vuelta.

Mientras tanto, a 10 cuadras frente de la sede del CNE se escuchaban la bocinas de vehículos y cánticos de la gente que se apresuraban a protestar por la decisión de dejar de contar el 36% restante de los votos.

Era una fuerte concentración  liderada por el candidato a vicepresidente del partido más grande de la oposición, Andrés Páez. No me costó llegar al centro de la protesta porque en ese momento era el único periodista presente.

Cámara en mano vi cómo la gente se desahogaba contra la Policía Militar con canciones y estribillos muy fuertes contra el presidente Correa y su administración. Los ánimos estaban caldeados y poco a poco toda la avenida se llenó de familias enteras con banderas de Ecuador y las vuvuzelas que sonaban al ritmo de la las protestas.  

Noté que los policías que resguardaban el edificio estaban muy nerviosos, nunca en los últimos años se habían topado con una situación así,  donde la gente les gritaba que se apeguen a su causa o los insultaban directamente cara a cara.  El miedo en los ojos de los dos bandos se podía apreciar.  

Pese a las amenazas de la gente de tomar el edifico, los interlocutores llamaban a la calma por megáfonos para no crear una excusa para ser reprimidos. Esta vigilia continuó durante tres días.
 
La gente se turnaba para estar ahí, muchos trajeron sus sacos de dormir y los comerciantes vendían comida y un trago típico caliente llamado "canelazo” para combatir el frío y la lluvia.  

El tercer día de la vigilia, cuando el sufragio llego al 98%, los mandos militares que estaban apostados en las calles aledañas manifestaron que ellos respetarían el voto del  pueblo. Esto rápidamente disolvió el fantasma de la confrontación entre ecuatorianos. La CNE determinó que habría una segunda vuelta el próximo 2 de abril, que será histórica para el continente. Nos vemos entonces en abril en Ecuador.
 
 
 
 
 
 
 
 

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