La Paz, Bolivia

Sábado 21 de Octubre | 08:16 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias

Llevando luz a los ojos de nuestros abuelos

Desde hace cinco años 13 personas llegan a los pueblos más lejanos de Bolivia para entregar gratis anteojos. Cuentan con un moderno equipo y una vocación de servicio que no se puede calcular.

Llevando luz a los ojos de nuestros abuelos

El equipo de Pro Vista en su laboratorio de La Paz, donde producen 160 lentes por día.

Ivone Juárez /  La Paz

 "Cuando me dijeron de lo que se trataba sólo pensé: están locos. No podía ser otra cosa, nadie en su sano juicio podía querer llegar a todos los rincones del país para regalar lentes  a los ancianos y  discapacitados; era una locura. Con mi experiencia, sabía que unos anteojos con dioptría baja cuestan hasta 250 bolivianos y los con altas pasan los 450... ¡Ellos querían entregar lentes con medidas altas!”, dice la optómetra Dennis Gallardo al recordar ese día,  hace cinco años, cuando fue entrevistada para trabajar en el programa Pro-Vista de la Fundación Kantutani.
 


Pasaron cinco años y ella es ahora parte de esa "locura”, y junto a las 12 personas que forman parte de su equipo  entregaron más de 100 mil lentes a abuelos, abuelas y personas con discapacidad de los municipios más alejados de Bolivia.

La tarea es titánica, considerando que el equipo de Pro-Vista  tiene que realizar largos viajes, a veces de días enteros y por caminos accidentados, para llegar a pueblos donde los llaman para ayudar a las   personas de la tercera edad que viven con discapacidad visual. 
 

"Muchos ancianos fueron abandonados por sus hijos. Perdieron  la vista hace mucho tiempo, y se conformaron”,  cuenta Daniel Kapquequi, asistente de optometría, pero también encargado de conducir el vehículo que transporta el equipo de Pro-Vista.

"Muchas veces salimos a las cuatro de la madrugada para llegar a los municipios que nos llaman”, añade. En esos municipios, las autoridades deben encargarse de proveer a Pro-Vista un espacio para instalar los equipos y toda la logística necesaria para trasladar a los ancianos.

"Los traen en camiones y hasta en brazos para que le tomemos las dioptrías de manera computarizada y les abramos una historia clínica”, señala  Dennis Gallardo. Esa información es necesario porque pueden regresar al lugar dos años después para revisar cómo evolucionaron los pacientes.
 

A veces permanecen semanas en los pueblos, dependiendo de la cantidad de ancianos que necesiten recuperar la visión. Trabajando sin parar pueden tomar dioptrías a más de 100 viejitos. 

Después de tomar las medidas para los lentes de los ancianos, el equipo regresa a La Paz, a su laboratorio, donde dos optómetras se encargan de producir los lentes. Cuentan con tecnología de punta. "Tenemos uno de los equipos más modernos de Bolivia”, afirma Gary Salinas, coordinador de la Fundación Kantutani. Pro-Vista es parte de la política de Responsabilidad Social del Grupo Empresarial Kantutani, dirigido por Luis Iturralde.
 
 
 Juan Choque, encargado de Operaciones de Pro-Vista, afirma que cuentan con  un  equipo que produce 160 anteojos por día, más de 3.000 al mes. Cuando tienen listos los anteojos regresan al pueblo.

Las  entregas de los anteojos  son pública en los pueblos y casi siempre se convierten  en una fiesta, sobre todo para los abuelos, que no miden sus emociones cuando les colocan los lentes.
 
"Saltan, gritan, ríen, hasta bailan... Algunos hasta se los sacan y  guardan para que nos le pase nada”, relata Daniel Kapquequi.  
 

En retribución algunas veces los pobladores organizan un apthapi. "Hay pueblos tan pobres que en el apthapi no hay carne, pero los comunarios hacen aparecer carne sólo para nosotros. Esos nos da más fuerza para seguir trabajando”, expresa el coordinador de la Fundación Kantutani, Gary Salinas.

Y es así. Hace un año Pro-Vista  dio una paso más en su causa para ayudar a recuperar la calidad de  visión de los ancianos y personas con discapacidad del área rural, y comenzó a realizar operaciones de cataratas, terigión y de retinopatía diabética, problemas en la vista más frecuentes en nuestros abuelos del campo, debido al clima e incluso a su alimentación, muy baja en antioxidantes. Hasta ahora operaron a 125 personas. El logro es resultado de un convenio firmado con el Hospital Hernández Vera de Santa Cruz y la Fundación Visión Mundi de España.

Como estos hombres y  mujeres que empujan Pro-Vista de la Fundación Kantutani no tienen límites, ahora están trabajando para contar con su propia clínica y hacer más operaciones. Piensan implementarla en la ciudad de La Paz, hasta 2018, con una inversión de alrededor de los 300 mil dólares, que los financiaría la Fundación Kantutani.

 

 

 

Miopía y astigmatismo

El trabajo que realiza  hace cinco años Pro-Vista,  en beneficio de la salud visual de los más vulnerables, le permite brindar algunos datos sobre los problemas visuales más frecuentes en Bolivia. En el caso específico de La Paz, la miopía y el astigmatismo son los que amenazan la salud visual de la población.

Con el objetivo de prevenir estos problemas, que pueden provocar  la discapacidad visual, Pro-Vista iniciará una campaña de información en los colegios.  Gary Salinas  explica que se capacitará a maestros, padres de familia y  alumnos. "Con los jóvenes se tropieza con el tema de la moda y la apariencia, muchos no quieren usar lentes. Desde ahora les informamos que un lente puede detener la pérdida de la visión. También les informamos  sobre la importancia de la alimentación  y los cuidados que tenemos que tener  para prevenir la discapacidad visual”, dice.

Los colegios  interesados en tener la ayuda de Pro-Vista deben presentar su solicitud en las oficinas de la Fundación Kantutani de  la ciudad de La Paz, en la calle Federico Suazo, pasaje Tiwanacu, edificio Kantutani, No 235. También pueden comunicarse a través de la línea gratuita 800-10-8005.
 

 

Cómo contactar  a Pro-Vista
  • Interesados  Los municipios y  colegios  interesados en tener la ayuda de Pro-Vista deben presentar su solicitud en las oficinas de la Fundación Kantutani de  la ciudad de La Paz, en la calle Federico Suazo, pasaje Tiwanacu, edificio Kantutani, No 235. También pueden comunicarse a través de la línea gratuita 800-10-8005.

 
 

 

 

21
0

También te puede interesar: