La Paz, Bolivia

Martes 25 de Abril | 08:26 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias

Arce: “La Corte y la ONU son garantes del cumplimiento de la sentencia”

Después de la presentación de la réplica, viene la dúplica de Chile y luego las audiencias orales.

Arce: “La Corte y la ONU son garantes del cumplimiento de la sentencia”

Fotos: Página Siete. Isabel Mercado, directora de Página Siete; Héctor Arce y Mery Vaca, subdirectora.

La demanda marítima boliviana contra Chile llega a un nuevo hito: la presentación de la réplica ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El ministro de Justicia, Héctor Arce, una de las fichas clave en este proceso, habla con Página Siete sobre las expectativas del país en torno al futuro fallo e indica que la Corte, el sistema de Naciones Unidas e incluso el Consejo de Seguridad deben velar por su cumplimiento, más allá de la simple negociación que se podría instalar.
 
 En su memoria Bolivia planteó la obligación que tiene Chile de negociar con Bolivia en función a diversos compromisos históricos; en la contramemoria, Chile ha sostenido que no tiene nada pendiente con Bolivia. Entonces, en líneas generales, dónde apunta la réplica.
 
Por procedimientos no se puede revelar absolutamente nada, es totalmente reservado hasta la etapa  oral.
 
¿Cuáles son los pasos futuros hasta llegar a una conclusión en todo este proceso?
 
Se han pactado dos rondas escritas; una memoria, una contestación, una réplica, que es justamente la que se va a entregar este 21 de marzo, y una dúplica, que va a ser el último escrito que va a presentar Chile hasta el 21 de septiembre. Esa es la que se denomina la fase escrita del procedimiento; con posterioridad se abre la fase más importante del proceso, que es la fase oral, que está compuesta por dos semanas de audiencia  ante el pleno de la Corte Internacional de Justicia.
 
 Inmediatamente después se pasa a la etapa de la sentencia y la Corte Internacional de Justicia, que dependiendo los casos y la complejidad  puede demorar seis meses, un año, o un poco más de un año en emitir su sentencia. En este caso hemos tenido un pequeño incidente, que fue la objeción a la jurisdicción que presentó Chile. Meses después la Corte se ha declarado competente.
 
¿En qué plazo calcula que podríamos los bolivianos estar esperando la sentencia final? 
 
Entendemos que actualmente la Corte está con alrededor de una decena de procesos y ella va  poniendo los tiempos de acuerdo a su agenda. Nosotros estimamos que después de esa fase escrita que se va a  cerrar el 21 de septiembre con la presentación de Chile de su última memoria, que es la dúplica, puede que la audiencia sea a finales de este año o principios del próximo año y después de eso se tomará la Corte el tiempo necesario, unos tres meses o un año, para emitir su  sentencia o su fallo final.
 
¿Cómo ha visto el manejo de la causa tanto del lado boliviano como chileno? En cuanto a equipo, Bolivia ha mostrado solidez y, por otro lado, festeja cada evento que tiene que ver con el proceso. ¿Cómo ve los estilos de uno y otro lado?
 
En el tema de los equipos, que no es un tema de estilos, sino de fondo, Chile ha mostrado una falta de coherencia total. Por nuestra parte hemos mostrado  una coherencia y una solidez verdaderamente extraordinarias. No es un tema menor que Chile en este proceso ya tenga tres agentes y Bolivia tenga uno solo. Chile empezó con el señor Bulnes, pero después de la terrible derrota que sufrió  en la etapa de jurisdicción, Bulnes fue cambiado por el señor Inzulza, un perfil más político; y para sorpresa de todos ha habido un tercer cambio, se lo ha cambiado al señor Inzulza por el señor Claudio Grossman, que tiene un perfil más técnico jurídico. Este tipo de vaivenes muestran una falta de coherencia y una debilidad en la estructura de Chile. Bolivia ha actuado con gran coherencia y ha tenido un solo equipo. Nuestro equipo, además de tener las mejores credenciales y cualidades técnicas, comparte los principios de justicia (del país). 
 
Sin embargo, en el último tiempo hemos visto un aislamiento del vocero y expresidente Carlos Mesa. Se dice que esta no es una etapa comunicacional sino jurídica, sin embargo, ni por cortesía  ha sido invitado a las reuniones de definiciones jurídicas.
 
Las etapas jurídicas tienen que ser así; tienen  que ser siempre muy cerradas, muy confidenciales, esa es la naturaleza de un trabajo jurídico. Cuando Chile dijo una serie de falsedades, era necesario que alguien salga y que aclare este tipo de situación y ahí los expresidentes Jaime Paz Zamora, Jorge Quiroga Ramírez, el expresidente Carlos Mesa salieron e hicieron su labor. Por supuesto se destacó Carlos Mesa por el gran conocimiento que él tiene de este tema, es un historiador muy reconocido, hizo una buena labor y finalmente Bolivia pudo demostrar ante la Corte y ante la comunidad internacional la verdad, que no estábamos desconociendo el Pacta Sunt Servanda, que no estamos alterando la estabilidad de las fronteras, que nuestra demanda no se basa en el Tratado de 1904. Esa es una situación que culminó en ese momento; ahora  se ha abierto una etapa totalmente jurídica, es posible que los expresidentes puedan volver a tener un rol fundamental, esta es una política de Estado,  pero en esta coyuntura el mismo Chile ya no ha sacado argumentos y se está concentrando en el tema jurídico.
 
Hablando de las expectativas, sabemos que la Corte a lo mucho pedirá a bolivianos y chilenos sentarse a negociar, realmente ¿qué tanto nos aproxima eso a una salida soberana al mar, que es nuestro propósito final?
 
Por supuesto que ese es el camino. Siempre se ha planteado hace más de 100 años que el camino era la negociación, pero una negociación seria, una negociación responsable, una negociación con contenido, con plazos, con objetivos a ser cumplidos. Chile tiene una obligación jurídica frente al derecho boliviano. La obligación jurídica de Chile es negociar con responsabilidad, de buena fe, con objetivos, tiene que cumplir esa responsabilidad para lograr un objetivo final que es el acceso soberano de Bolivia al océano Pacífico y Bolivia tiene un derecho, no tiene una aspiración, tiene el derecho de obtener ese acceso soberano al océano Pacífico por la vía de la negociación.
 
Eso quiere decir que la expectativa boliviana es que la Corte vigile el resultado de esa negociación, porque hasta ahora Chile ha negociado durante 100 años pero nunca con un resultado concreto.
 
La Corte vigila todo y se encarga de que sus fallos sean cumplidos y la Corte una vez que dicta una sentencia es al mismo tiempo ella y todo el sistema de Naciones Unidas, incluso el Consejo de Seguridad,  garante del cumplimiento de la sentencia.

Si le preguntamos es porque Chile sostuvo, cuando se aceptó la competencia de La Haya, que la Corte podía obligarlos a negociar pero que ellos nunca iban a dar una salida soberana.
 
No podemos basarnos en lo que diga Chile, nosotros estamos exponiendo nuestro caso con la mayor solvencia, obviamente todos los argumentos son reservados, pero nosotros estamos exponiendo para lograr un resultado de la Corte. Tenemos nuestro petitorio, que es absolutamente claro, concreto, y la Corte en caso de fallar a favor de Bolivia -como esperamos nosotros- ha de canalizar el cumplimiento de ese fallo. Esa es la obligación de negociar de buena fe, con términos, plazos, con un objetivo definitivo para que Bolivia ejerza su derecho de tener un acceso soberano  al océano Pacífico. 
 
Todo indica que el fallo se va a producir faltando poco para las elecciones del 2019. ¿Cuál es la lectura política, va a ser determinante para este proceso político?
 
Tenemos que acostumbrarnos a tener políticas de Estado totalmente separadas de las políticas coyunturales. Esta es una política de Estado, desde la forma como la ha encarado el Presidente, demuestra que es una política de Estado, no debería ser mezclada con otro tema. No me parece muy correcta la actitud de José Miguel Insulza, que ha estado poco tiempo, no ha asistido a ninguna audiencia y ha renunciado por un tema político. Creo que tenemos que mostrar seriedad, como lo está haciendo Bolivia, y este es un tema de una política de Estado.
 
Y qué pasa con Carlos Mesa, él aparece en las encuestas con el mismo apoyo del Presidente.
 
En la misma línea no quisiera comentar, yo tengo respeto por Carlos Mesa, tenemos puntos de vista diferentes, pero yo prefiero no referirme a temas políticos.
 
Pasando a otro tema, ¿cuáles son sus planes para la reforma de justicia?

Es una de las grandes tareas pendientes del proceso democrático, que la hemos clasificado en tres áreas. El primer eje es el tema normativo, nosotros hemos tenido dos codificaciones, los códigos Santa Cruz (1830) y los códigos Banzer (1970), que han sido copiados de otras realidades. Nosotros queremos terminar la tercera codificación, los códigos Morales, que van a ser los primeros en ser construidos a base de nuestra realidad. Hay cinco normas que se dejaron en el anterior periodo constitucional: Código Procesal Constitucional, Código Niño Niña Adolescente, el Código de las Familias y la Ley del Notariado. Todavía nos faltan cinco más: el Código del Sistema Penal, el Código Civil, el Código de Comercio, el Código Procesal Administrativo y el Código Laboral. 
 
 El segundo eje, el más importante, es el eje humano, porque las mejores leyes en manos de malos jueces no sirven de nada, mientras que la peor ley en manos de un buen juez es una buena ley. Necesitamos construir un nuevo grupo de administradores de justicia (magistrados, vocales, jueces y funcionarios judiciales), con personas meritocráticas. Los mejores abogados deben ser los magistrados, vocales, jueces y notarios. La meritocracia no es la suma de cartones, de títulos, son los méritos de una persona, los conocimientos del derecho, pero también hay que tomar en cuenta la honestidad, la transparencia, la ética, la probidad que haya tenido en el ejercicio de su carrera profesional. 
 
Y el tercer eje es la dotación de mayores recursos, se necesitan mayores recursos para la administración de justicia, se necesita mayor infraestructura, y se necesita también la llegada de mecanismos de tecnología. 
 
¿Y cómo se va a lograr si se mantiene la forma de elección a través del voto político?
 
Si ustedes recuerdan, en la cumbre hicimos una propuesta para cambiar ese sistema, pero la sociedad no lo aceptó. 
 
Lo que pasa es que los políticos tenían la sospecha de que una reforma constitucional diera paso a una nueva reelección de Evo Morales.
 
Gravísimo error de los políticos, no por miedo a algo vamos a negar lo que realmente es necesario. Pero bueno, la cumbre ha dispuesto que eso se mantenga. Se lo puede hacer en función a invitar a que la mayor cantidad de buenos abogados participen en los procesos. La gran responsabilidad está en la Asamblea y también entre los abogados que quieran presentarse, porque hay que tener de donde elegir. Incluso se ha pensado en subir el número de magistrados en algunos tribunales, se está estudiando eso. 
 
¿Qué papel van a tener las organizaciones sociales en la definición de quienes van a ser los candidatos? Porque en el anterior proceso tuvieron un papel central con los avales.
 
Ojalá que no tengan ningún rol. Es una responsabilidad de la Asamblea, ojalá la elección se dé únicamente en mérito a la capacidad profesional.
 
¿Entonces, además se hará una mayor asignación al Órgano Judicial?
 
Tiene que haber una mayor asignación, ya he hablado con el Presidente, con el Vicepresidente, hay la voluntad de nuestro gobierno (de hacer una mayor asignación de recursos).

 

El aborto, por encima de religión y creencias

 

El ministro Héctor Arce es una ficha clave del entorno del presidente Evo Morales. Es uno de sus hombres de confianza. No es para menos, fue su abogado desde antes de que el mandatario llegara al poder.
 
Por eso, siempre estuvo en cargos clave: la presidencia de la Cámara de Diputados, la Procuraduría General del Estado en su etapa más dura y ahora en un ministerio que en realidad son dos: Justicia y Transparencia.
 
 Allá donde va, lleva consigo los temas estratégicos, como la demanda marítima, que antes era una de las funciones de la Procuraduría y ahora pasó al ministerio a su cargo, aunque también hay otras carteras que conforman el Consejo.
 
Desde su despacho, además, impulsa el nuevo Código del Sistema Penal, que ahora levanta olas por el establecimiento de nueve causales para el aborto. 
 
 Arce precisa que no se trata de un proyecto de despenalización del aborto, porque éste seguirá siendo punible, sino que se hará "una lectura cabal de la realidad”.
 
"Puede haber muchos que por nuestra fe y nuestras creencias no estén de acuerdo, pero no debe primar las creencias ni el sentimiento personal individual que puede tener una persona, sino la realidad a la cual la ley debe dar una solución”, dijo Arce haciendo referencia a que "hoy día hay abortos clandestinos todos los días, se pone en riesgo la vida de mujeres”.

 

24
24

También te puede interesar: