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Guadalupe Peres Cajias
Alias agatha

Vendredi 13 (Parte I)

Vendredi 13 (Parte I)
Estado de Emergencia. Es un viernes 13 y el miedo ha dejado de ser una superstición… es un hecho. La cuna de los ilustrados está de luto. Las calles próximas al Sena se han cubierto de sangre. El Estado Islámico se atribuye la autoría de los ataques. Esto genera un debate más complejo. Y, como en 1789, lo que ocurre en Francia repercute considerablemente en el resto del mundo. La aldea global está conmocionada y no demora en expresarlo.
Las reacciones son diversas y polarizadas. Algo que no se había visto en tal magnitud ni con el ataque a Charlie Hebdo y, probablemente, tampoco con el 11-S. Las redes sociales empiezan a ser una arena de debate público. Personalmente, preferí no expresar un criterio concreto hasta que pudiera hacerlo en este espacio. Y, dada la complejidad del tema, decidí analizar en dos partes la interrogante que no deja de latir dentro y fuera del país europeo… ¿cómo fue posible que ocurrieran estos ataques?
La explicación la dividiré bajo tres líneas de análisis: las razones que motivaron a atacar Francia particularmente; el surgimiento de ISIS y el rol de "occidente” en la crisis de Siria; la realidad posmoderna construida a partir del miedo. El primer punto será explicado en esta primera narración y los siguientes en el próximo artículo.  
Cuando se observaron los ataques en las miles de redes mediáticas globales parecía que aquéllos habían tomado por sorpresa al país europeo. No obstante, Francia estaba consciente de que vivía en permanente amenaza. El año pasado, el portavoz del EI, Abu Mohamed Al-Adnani, ordenó la ejecución de los "descreídos occidentales” y añadió "especialmente los sucios y despreciables franceses”. Cuatro meses después, ocurría el ataque a Charlie Hebdo y a un supermercado, en Francia. Por lo mismo, el fiscal general de la República, François Molins, predijo un posible "11-S a la francesa”.
Entonces, es preciso pensar inicialmente ¿por qué Francia?  
La primera idea que surge para responder esta pregunta es el vínculo entre este país europeo y sus colonias en países africanos, caracterizados por una considerable presencia musulmana. Esta hipótesis podría ser invalidada por una razón fundamental: las excolonias francesas no están directamente vinculadas con el EI. Sin embargo, el modelo político y cultural promovido por Francia en sus colonias y, posteriormente, con los migrantes, producto de las mismas, sí tendrían relación con los ataques del pasado viernes.  
Los especialistas F. Balanche, J. Lang y J.C. Brisard coinciden en indicar que las razones por las cuales Francia es particularmente non grata para ISIS es su valor simbólico. Finalmente, es la revolución francesa la que promovió -e institucionalizó- los principales valores del proyecto de la modernidad en Occidente. Paradigma que iría en contradicción con las visiones extremistas musulmanas.
No obstante, es preciso entender que quienes pusieron en perspectiva qué valores eran mejores que otros, inicialmente, fue Occidente. Lo hizo a través de sus colonias y, actualmente, con sus políticas frente a los migrantes.
Producto de ello, se ha intensificado la globalización que ha significado "drásticos cambios que afectan a las comunidades locales y que vienen impuestos desde arriba por poderosas fuerzas”, como afirma S. Castells. Por ello, para el politólogo G. Kepel, hay un punto de inflexión entre Francia y el mundo musulmán en 2004, cuando se aprueba la ley contra el uso del velo en escuelas y sedes administrativas francesas. La política se asume como un intento de "occidentalizar” a los migrantes musulmanes. Y no es bien recibida entre grupos que promueven la cultura del Corán y menos en los extremistas.
Evidentemente, ISIS utiliza estas pautas para justificar sus ataques. Particularmente, no creo que sean justificables. No obstante, se debe entender el origen y desarrollo de las tensiones que están siendo llevadas a un extremo para poder intentar resolverlas. Ese, cabe aclarar, es el único interés de este y el próximo escrito.

Guadalupe Peres-Cajías es docente universitaria y especialista en investigación en comunicación.
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