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Guadalupe Peres Cajias
Alias agatha

Vendredi 13 (Parte II)

Vendredi 13 (Parte II)
"Francia está en guerra (…) el grupo Daesh nos combate porque Francia es un país de libertad, porque somos la patria de los Derechos Humanos. (…)La República destruirá al terrorismo (…) Siria se convirtió en una fábrica de terroristas (…) Los autores de esos atentados deben saber que Francia ha derrotado a adversarios más temibles (…) En la actualidad, se necesitan más ataques, lo estamos haciendo”.
La lectura de la declaración de F. Hollande, en Versalles, tres días después de los ataques en París, es fundamental para continuar el análisis de aquel viernes 13. Inicialmente, permite argumentar lo expuesto -hace dos semanas- sobre la particularidad de Francia como target terrorista. Y contribuye a entender los dos puntos que quedaron en el tintero: 1) el surgimiento del "Daesh” (otra nominación para el EI) y el rol de "Occidente” en el conflicto de Siria; 2) la realidad posmoderna construida a partir del miedo.
Siria. Hasta hace un tiempo un país poco conocido por el imaginario colectivo mediático. Hoy, centro de la mayoría de titulares, al menos en el sector de "Internacionales”. Tiene una historia particular, que permite entender el desarrollo de las civilizaciones y, también, una característica de la naturaleza humana: el hambre del poder. Desde tiempos mesopotámicos fue un territorio disputado y anhelado por diferentes imperios. Hoy, a pesar de ser un estado soberano, parece que tal característica sigue vigente.
La ubicación de este país es estratégica para los intereses de varios actores. Está próximo a una de las reservas más importantes de petróleo y gas natural del mundo. Ergo, el dominio de este escenario permitiría un poder económico y político relevante. Esta condición permitiría entender el particular interés de importantes potencias en el conflicto sirio, así como el surgimiento de otro actor interesado en mantenerse vigente en ese territorio, el denominado "Estado Islámico”.
El grupo liderado por Abu Bakr al-Baghdadi habría surgido a inicios de este siglo, como consecuencia de un acontecimiento clave, el 11-S. Esta relación es directa pues fue este evento el que se usaría para justificar las invasiones a Afganistán y a Irak. Precisamente, en una de las cárceles construidas, por Estados Unidos, en ese segundo país, se habría formado el EI. El lugar es Camp Bucca y uno de los prisioneros más importantes, el mencionado "califa”.
"Antes de su detención, Al Baghdadi y otros eran radicales violentos (...), pero su tiempo en prisión hizo más profundo su extremismo y les dio la oportunidad de aumentar el número de seguidores”, escribió el militar A. Thompson en el New York Times.
Entonces, habría que preguntarse si aquella "fábrica de terroristas”, como la caracterizó Ho llande, se hizo a sí misma o si fue producto de algo más...
Mientras se generan las respuestas al respecto, es importante pensar en un elemento que justifica la vigencia del terrorismo, utilizada como estrategia política tanto por los extremistas del EI, como por líderes más democráticos: el miedo.  
Z. Baumann conceptualizó a este sentimiento como "la incertidumbre” y lo propuso como un elemento fundamental para entender la "modernidad líquida” o posmodernidad. En este proceso social, no existen las verdades absolutas, tampoco las seguridades. El miedo se hace más latente. Hay que combatirlo. Para ello, toca darle un rostro. En la Guerra Fría eran los "rojos”. En este siglo, ¿serán los musulmanes?
Considero que una de las respuestas más acertadas a esta pregunta la tendría G. Bush (hijo). Desde que promoviera un discurso atravesado por la "seguridad” para hacer sentir a los ciudadanos "tranquilos”, el terrorismo parece haberse agudizado. Hoy, Hollande también trata de focalizarse en serenar a la ciudadanía. "Los atacaremos”, insiste y así lo hicieron. Con tal motivo, los franceses empiezan a sentirse más seguros y el Daesh encuentra una nueva razón para promover otros ataques. ¿El miedo, no será ése el principal enemigo que debemos combatir para resolver este conflicto?

Guadalupe Peres-Cajías es docente universitaria y especialista en investigación en comunicación.
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