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Agustín Echalar Ascarrunz

Cosas de ministros del proceso de cambio

Cosas de ministros del proceso de cambio
En días pasados, don Rafael Puente, exministro de Estado del gobierno del MAS y hombre de izquierdas por donde se le vea, se despachó una columna bastante sorprendente, y es que  puso en duda el motivo por el cual don Luis Arce Catacora hubiera abandonado sus funciones y su envidiable posición como superministro y se hubiera marchado a las tierras gobernadas por Temer.
 
El ministro de Justicia, Héctor Arce Zaconeta, ha salido por los fueros de su colega y ha respondido duramente al "exjesuita”. Tengo que decir que no puedo más que coincidir con el Ministro de Justicia en el sentido de que poner en duda la noticia de la salud de una persona es un extremo que a menos que se tenga una gran seguridad al respecto, nadie debería lanzar a los vientos. El hacer una aseveración de esa naturaleza sin tener pruebas contundentes es simplemente canalla y es precisamente por eso que la columna de Puente impactó tanto. En primer lugar porque él es un hombre del proceso de cambio y, por lo tanto, uno puede creer que tiene acceso a información de primera mano, y en segundo lugar, porque él ha mostrado a lo largo de los años una postura muy seria en su crítica a los desaciertos del gobierno.
 
Ahora bien, más allá de ese escabroso tema, Arce Zaconeta sale en "defensa” de Arce Catacora con argumentos, algunos muy falaces y otros que merecen por lo menos un signo de interrogación. Vayamos por partes: el Ministro de Justicia describe a su colega como el artífice del bienestar económico boliviano, y bueno, cabe recordar al buen señor Arce Z. que el otro señor Arce no tuvo al igual que Evo ninguna injerencia en la enorme subida de los precios de materias primas, detalle sin el cual no se puede entender el bienestar económico boliviano. Dice también el señor Arce Z. que la disminución de la pobreza de Bolivia, que ahora no llega al 17%, se debe ante todo a la nacionalización y a las políticas de redistribución armadas por Arce C., pero el problema es que tal parece ser que ni las nacionalizaciones ni cosas por el estilo tienen una verdadera incidencia en estos detalles, el mejor ejemplo es el Perú, que en ese mismo  periodo tuvo un crecimiento mayor, una muy superior disminución de la pobreza y una diversificación en su matriz productiva envidiables, y eso ante todo atrayendo capitales extranjeros, (más allá de algunos excesos como la venta del tren de Cusco a Machu Picchu a Orient Express). 
 
Las características que describe Arze Z. de la realidad boliviana son tremendamente confusas, porque hablan del país con el mayor crecimiento en la región. Sí, pero Bolivia sigue siendo el país más pobre de esa región, y no quepa la menor duda que no ha habido una política económica sensata para lograr ese crecimiento. Muchas decisiones han respondido más a detalles emotivos (si les vemos el lado amable) que prácticos. Empezando por rifar el ATPDEA para dejar tranquilos a los productores de coca, o pedir visa a turistas de países ricos que ya eran mercados consolidados. 
 
En estos 11 años que se ha vivido un gran boom económico para los productores de materias primas, no sólo no se ha cambiado la matriz productiva del país, sino que se ha incurrido en errores ya conocidos, como los de crear empresas estatales perdidosas, sino que además no se ha invertido en lo que corresponde. 
 
La construcción del Palacio del Pueblo es uno de los más crasos ejemplos y equivale en el plano doméstico a que, en una familia de ingresos magros, el padre decida comprar un televisor de 50 pulgadas, o un nuevo juego de living, y para financiar el capricho deje de pagar el seguro médico.
 
No, no es correcto ni ético especular sobre la salud de una persona, pero la crítica a ese comportamiento no debe incluir una visión edulcorada y falsa de la realidad del país.  Y respecto a las enfermedades de las personas públicas, más allá del derecho inalienable de cada individuo de decidir compartir o no esa información, tal vez lo aconsejable sea la información más transparente posible.
  
Agustín Echalar es operador de turismo.
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