La Paz, Bolivia

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Agustin Saavedra Weise
Ventana al mundo

Dos puentes demasiado lejos…

Dos puentes demasiado lejos…
El libro histórico de Cornelius Ryan  Un puente demasiado lejos fue llevado al  film en 1977.  La obra narra el desarrollo de la Operación "Market-Garden”,  un duro traspié de las fuerzas anglo-americanas en  1944 durante la Segunda Guerra Mundial (2GM). Los aliados fracasaron en su intentona de tomar un puente en Arnhem (Holanda) que estaba en poder de los alemanes. 
 
La figura metafórica del puente demasiado lejos sirve para ilustrarnos sobre no uno, sino dos puentes que -con cierto parecido a la fallida campaña aliada- aún permanecen sólo en la imaginación o a nivel de proyecto y sin miras de poderse concretar, pese a la perentoria necesidad de hacerlos realidad. 
 
Por un lado, tenemos el prometido puente sobre el estrecho de Tiquina, varias veces anunciado por el presidente Evo Morales pero hasta  ahora "niente”.  Parece que la egoísta presión del gremio lanchero está pudiendo más que la urgencia de generar progreso y de lograr la unión de Copacabana con La Paz y por ende, con toda Bolivia. 
 
Ante tanto descuido de esa estratégica zona fronteriza, no es de extrañar que cada tanto flamee alguna bandera peruana por ahí, demostrando así  la gente del lugar su descontento por el perpetuo olvido de sus necesidades por  el poder central. La construcción del prometido puente sobre el estrecho de Tiquina generaría un gran cambio cualitativo para esa zona. 
 
Los lancheros pienso que podrán dedicarse a otros menesteres, tales como pasear a turistas, pescar, etcétera, pero no pueden de ninguna manera bloquear  -so pretexto de proteger lo suyo- el avance de una comunidad que sin ese puente queda prácticamente aislada del resto del país. La obra fue concebida el año 2011, mediante una ley departamental. Luego se paralizó la ejecución de ese importante proyecto de integración y nadie dice ni "mu” al respecto en la sede de Gobierno. La pobre Copacabana permanece abandonada y sin un contacto directo con  la ciudad de La Paz.
 
De ese puente fantasmal -aún sin fecha de concreción pese a ser tan necesario- vayamos hacia el oriente del país, hacia  Urubó, municipio de Porongo, departamento de Santa Cruz. Pese a la creciente urbanización del lugar, pasa lo mismo y aunque cada tanto se habla, no hay obra de un nuevo puente iniciada, no existe nada concreto. El único puente existente se construyó años atrás por iniciativa privada y ha sido factor clave del impulso que surgió en esa región. Al presente está saturado y deteriorado por el intenso tráfico de motorizados.
 
Un cúmulo de intereses encontrados, egoísmos y caprichos de toda naturaleza siguen demorando ambos proyectos, creando un perjuicio enorme. Se habla de "no dañar el medioambiente” pero he aquí que en muchos lugares de similar clima y vegetación -también ubicados entre ríos o mares- se construyen puentes sin ningún problema. 
 
Sin ir muy lejos, el Condado Miami-Dade  (Florida, Estados Unidos) o el Delta del Tigre (Provincia de Buenos Aires) ostentan puentes de todo tipo. Además, en esos parajes continuamente se planifican nuevos puentes, pues ese medio conecta poblaciones, mejora el intercambio y crea adicionales factores favorables. Mientras se avanza en el exterior, acá nos estancamos por causa de mezquinas confrontaciones personales, económicas o políticas. Ya pasaron años, gobiernos locales  y departamentales (tanto de  Santa Cruz como de La Paz) siguen sin hacer nada. Una intervención del Gobierno nacional para viabilizar  los dos puentes que siguen demasiado lejos, sería en este caso muy bienvenida.
 
Agustín Saavedra Weise es economista y politólogo.
www.agustinsaavedraweise.com
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