La Paz, Bolivia

Martes 24 de Octubre | 01:38 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Alberto Bonadona Cossio
Economía de papel

Inversiones del sistema de pensiones y Estado

Inversiones del sistema de pensiones y Estado
Las inversiones son un tema que debe preocupar a todos los afiliados al sistema de pensiones, bautizado ahora con el nombre de Sistema Integrado de Pensiones (SIP). Las inversiones ocupan el lugar central en el financiamiento de las pensiones, conjuntamente las cotizaciones mensuales que cada afiliado cotizante realiza. Llegado el momento de jubilarse, la rentabilidad que generan las inversiones financieras, las cuales son ejecutadas por las empresas administradoras, AFP, puede ser más determinante en el monto que se acumula en las cuentas individuales y que, por supuesto, se necesita para obtener una jubilación.

  De aquí la relevancia de la rentabilidad y de la clase de inversiones que las AFP realizan. En un inicio del sistema de capitalización individual, que en esencia no ha cambiado con la Ley 65, en cuanto a los mecanismos de inversión y protección de los fondos acumulados, llegó a invertir más del 70% en bonos del Tesoro porque no existían emisores suficientes como para absorber la suma total de cotizaciones, y porque con esa deuda el Estado tuvo los recursos para pagar a los rentistas del sistema anterior. Por eso obligó a que cada una de las AFP compre 90 millones de dólares en bonos del Estado.

 Ese elevado porcentaje con el tiempo ha disminuido y, de manera considerable, desde la promulgación de la Ley 65, en diciembre de 2010. Esta norma eliminó la exigencia impuesta a las AFP de comprar deuda estatal. Por tal razón, la participación de la misma en el portafolio total de inversiones en ese tipo de deuda disminuyó por debajo del 35% hoy en día.

  Ahora que se habla de la Gestora de Pensiones, que debió funcionar hace siete años y que su real apertura se postergó repetidas veces, además de la última de hace menos de una semana, que la posterga por 18 meses adicionales, muchos afiliados presentan real preocupación por el destino del sistema de pensiones. Frente a este hecho, la gente debe observar que el control de las AFP y su funcionamiento, particularmente en lo referido a inversiones, nunca estuvo desligado del Estado. Con más del 70% en manos estatales hasta se aproximaba a las condiciones de dependencia que tuvo el viejo sistema. En esto hay una relativa mejora que puede consolar a corazones angustiados.

  Sin embargo, no sólo por esa dependencia de las inversiones, sino por las decisiones que tradicionalmente el Estado boliviano toma desde su creación, la angustia permanece. Lo cierto es que aquello que se crea hoy puede desaparecer mañana. Esta sociedad enfrenta la vida, día a día, con sus nuevas sorpresas o con sus viejas costumbres. Entonces, los temores deberían ser permanentes y si no los disimulamos no se podría vivir algo tranquilo.

  No obstante, ahora se tiene la compra, por parte de las AFP, de los bonos soberanos emitidos por el Estado boliviano internacionalmente. Se puede ver el lado oscuro de tal situación si solamente se ve una nueva oleada de intervención estatal. Sin embargo, al igual que a un inicio del sistema de pensiones, en 2007, las tasas que pagaba el Estado fueron más altas que las pagadas por el sector privado. Hoy los rendimientos de las AFP han mejorado en parte fundamental por las compras de esos bonos a tasas que pagan intereses próximos al 6%. En esta área, como en otras, "nada nuevo bajo el sol”.

Alberto Bonadona Cossío es economista.
63
3

También te puede interesar: