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¿Por qué necesitas medios y periodistas libres?

¿Por qué necesitas medios y periodistas libres?
Como ya saben, la democracia es el gobierno de la opinión pública y ésta se construye a través de la libertad de expresión. Cualquier interferencia de un gobierno para quebrar la opinión libre, que es una institución política fundamental, menoscaba un requisito esencial del funcionamiento del Estado democrático.

Bajo esta premisa, un gobierno no sólo no debe interferir, sino adoptar medidas correctoras para garantizar igualdad, diversidad y pluralismo en la formación de la opinión pública. Con ese fin, constituye medios de comunicación estatales, los cuales no deben profundizar las desigualdades a través de la propaganda. 

Dadas así las reglas, los medios de comunicación privados y públicos son esenciales para el buen funcionamiento de la democracia. 

Será que por eso, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no ha dudado en calificar a los medios de comunicación como "perro guardián” de la democracia. 

En ese mismo sentido, el Tribunal Constitucional de España destacó, en su sentencia del 16 de marzo de 1981, la importancia de los medios y periodistas. "La preservación de esta comunicación pública libre, sin la cual no hay sociedad libre ni, por tanto, soberanía popular, exige la garantía de ciertos derechos fundamentales comunes a todos los ciudadanos y la interdicción con carácter general  de determinadas actuaciones del poder, pero también una especial consideración a los medios que aseguren la comunicación social y, en razón de ello, a quienes profesionalmente le sirven”.

El mismo Tribunal reforzó esta línea jurisprudencial en su sentencia 165/1987, de 27 de octubre, cuando estableció que el valor preferente que se predica del derecho a la Libertad de Expresión "alcanza el nivel máximo cuando la libertad es ejercida por los profesionales de la información a través de vehículos institucionalizados de formación de la opinión pública, que es la prensa, entendida en su más amplia acepción”. 

Esas dos sentencias señalan a los medios como espacios naturales de circulación de opiniones e informaciones, por tanto, escenarios por antonomasia de la opinión pública y el control social. 
Y agrega algo esencial: La libertad de expresión alcanza su nivel máximo cuando es ejercida por los periodistas (profesionales de la información). 

Esta frase indica que los periodistas, que trabajan cada día con la libertad de expresión de los ciudadanos, son los profesionales que hacen posible la difusión de la información diversa, la circulación del pluralismo y el desarrollo de esos espacios democráticos.

Por esta razón, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en el fallo "Ríos y otros c. Venezuela”,  describió el rol del Estado en los siguientes términos: "Dada la importancia de la libertad de expresión en una sociedad democrática y la responsabilidad que entraña para los medios de comunicación social y para quienes ejercen profesionalmente estas labores, el Estado debe minimizar las restricciones a la información y equilibrar en la mayor medida posible, la participación de las distintas corrientes en el debate público e impulsar el pluralismo informativo”

Es más, la Corte IDH señaló que los medios deben "ser instrumentos de la libertad de expresión y no vehículos para restringirla”, y añadió que "es precondición de la democracia” la discusión libre y abierta de los asuntos públicos, por lo que "resulta necesario garantizar el acceso igualitario de todos los grupos y personas a los medios masivos de comunicación”. 

En resumen: los medios son espacios fundamentales para la difusión de la información amplia sobre asuntos de interés público que afectan a la sociedad.

Por tanto, la libertad de expresión otorga a los periodistas que laboran en ellos el derecho de investigar y difundir hechos y opiniones de interés público.

El procesamiento o veto publicitario a medios y periodistas por investigar y publicar información de interés público viola la libertad de expresión, desestimula el debate público sobre asuntos de interés común, y genera un efecto de autocensura.

Andrés Gómez Vela es periodista.
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