La Paz, Bolivia

Viernes 18 de Agosto | 02:53 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Tinku verbal

Mamá, cuéntame otra vez

Mamá, cuéntame otra vez
Camila juzga con su juventud democrática la época de las guerrillas en Bolivia, de la cual fue parte su madre, Laura, exmilitante del Ejército de Liberación Nacional (ELN). "La revolución era pasión y obediencia. Se podían perdonar algunos deslices, pero tocar la doctrina, discutir la ideología, los métodos de lucha armada, era pecado y merecía un severo castigo que pasaba por el alejamiento temporal, la expulsión y hasta el ajusticiamiento”, narra Camila para describir el fanatismo de aquel tiempo, reproducido hoy por el llamado "proceso de cambio”. 

La novela Mamá, cuéntame otra vez de la periodista y exguerrillera Amalia Decker es algo así como un análisis crítico de las creencias (sociedad sin clases, verdad absoluta, patria o muerte, socialismo, imperialismo) convertidas en práctica política en la segunda mitad del siglo XX.
La narración es realizada desde la atalaya del siglo XXI por una hija de la democracia, sistema de vida que paradójicamente cayó en manos de aquellos nostálgicos que tomaron el poder mediante el voto liberal y que hoy están dispuestos a eternizarse en ese poder con violencia, desconociendo precisamente el voto que los encumbró.

Los hechos de esta novela son reales, apenas algunos personajes parecen de ficción, el resto vivió o vive entre nosotros. Hay pasajes que te dejarán perplejo como el fusilamiento de dos guerrilleros que osaron robar una lata de sardinas para sobrevivir en la trágica campaña de Teoponte. Chocarás con el irresuelto misterio de Angelito que mató a sus compañeros de guerrilla, Victoria y Ricardo. 

Es una historia de amores frustrados y exitosos, de violencia política, de miedos y misterio, de ideales y de sueños frustrados o repensados, de arrepentimientos, de imposturas, de poses e incoherencias como del "revolucionario” Rodrigo, y arpegios de humor. 

Su lectura es esencial para entender el catastrófico fracaso de la Guerrilla de Teoponte y las secuelas que persiguieron a una generación de la clase media boliviana que expuso su vida para materializar creencias que no eran acompañadas por la cotidianidad del resto de los bolivianos.
Es una obra que, si bien es una novela, es a la vez un libro de historia, aunque su autora dijo en una ocasión que no es una novela histórica. 

Pero no sólo hay revelaciones contadas después de más de 30 años, sino recetas de cocina y paseos turísticos descritos con olores, sabores, dolores y alegrías que te invitan a conocer y reconocer ciudades bolivianas y zonas como el Salar de Uyuni, el lago Titicaca y la Chiquitania. 
Hay una imperdible visita a Cuba que, a través de la cotidianidad de familias tipo, muestra las carencias de la "Revolución”, más que su fracaso. No es un discurso político, sino la vida misma que se ocupa de reflejar las fallas o errores de Fidel Castro y sus seguidores.

Es de esas novelas que quieres acabar ¡ya! para enterarte del desenlace, pero a la vez no quieres que se termine por el gusto de seguir leyendo. 

Tiene un lenguaje entre lo nacional y universal; está ambientada entre Bolivia, Cuba y Francia. Sus personajes transitan por el puente de los recuerdos entre un pasado que quiso ser escondido por lealtad, miedo a lo sucedido o vergüenza y un presente con descendientes que no quieren cometer los errores de mamá y papá o sencillamente desean conocer el ser histórico de sus ascendientes.  

Hay cierto arrepentimiento de los exguerrilleros por lo que hicieron, mas no por sus ideales, y algo de desesperanza por lo que pasa ahora mismo en Bolivia donde los marxistas contradicen a Marx, que sentenció que la religión es el opio de los pueblos, y, sin embargo, hoy tienen un diosecillo y una religión en un partido. 

Mamá, cuéntame otra vez es una alerta a la generación joven para que valore la democracia que tanto costó recuperar de manos de la dictadura y preservarla  para que no caiga en la "dictadura del proletariado”. 

Es una novela con autoridad moral porque Amalia Decker, la autora, cambió el fusil por la pluma y la guerrilla por la democracia.

Andrés Gómez Vela es periodista.
318
34

También te puede interesar: