La Paz, Bolivia

Lunes 16 de Octubre | 22:03 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Andres Gomez Vela
Tinku verbal

La oposición y las oposiciones

La oposición y las oposiciones
Si crees que la oposición es el grupo de políticos que está en la Asamblea Legislativa, y a la que sueles llamar con aire despectivo: "opasición”, estás equivocado. Es una parte, es la que más sale en la tele, quizás por eso confundes  la parte con el todo; pero es la que menos seduce. 
 
Te digo con certeza que si algo creció y crece desde 2014 es la oposición. Sus militantes subieron en millones, después que el perdedor del referendo del 21F, Evo Morales, desconoció el voto popular. 
 
Con esa seguridad, me animo a hacer una tipología de este sector de la población.
 
La oposición dinosaurio. Está compuesta por viejos políticos, entre ellos Samuel Doria Medina, Tuto Quiroga y otros de esa lógica. Son los que más aparecen en los medios. 
 
La oposición histórica. Es el segmento que no quiso al MAS desde el primer día; pero no comulga del todo con los dinosaurios. A ratos los menosprecia porque son incapaces de arrastrar electorado; y a ratos se resigna porque cree que no hay más; y otros ratos quiere a Rubén Costas, pero luego se desanima porque sabe que no tiene aire electoral para trepar ni a los valles ni a los Andes.
 
La oposición indígena originaria campesina. Está constituida por los hermanos que se jugaron el pellejo por el "proceso de cambio”; sin embargo, fueron excluidos por el mismísimo Evo. Los más visibles son: Damián Condori, Édgar Sánchez, Joel Guarachi y Félix Becerra. Los tres primeros fundaron la organización política Bolivia Somos Todos (BST). Si participan en las elecciones del 2019, mínimo dividirán el voto del MAS en el área rural.
 
La oposición "arrepentidos”.  Está conformada por personas que fueron parte del gobierno del MAS hasta antes del 2014, cuando todavía la ilusión tililaba, pero se alejaron por principios, honestidad o porque no soportan el hedor a pútrido. 
 
La oposición "desencantados”. Ninguno entró al Gobierno, pero apoyó con su voto el "proceso”. Tras ver las contradicciones y la pantomima se desencantó. Y desde entonces encontró en el humor, la ironía, la risa, el sarcasmo la sanción más devastadora contra los que creen que están en la tierra para gobernar eternamente fomentando sentimientos masificantes. 
 
La oposición de clase media. Es numerosa y vive en las ciudades. Su pensamiento simpatiza con el liberalismo, la democracia y el medio ambiente (por eso defiende el TIPNIS). Tiene un olfato de perro guardián para oler autoritarismo y dictadura. 
 
La oposición trotskista/izquierdista. Son las personas inconformes de siempre; no quieren a los masistas por las mismas razones que no querían a los neoliberales. Aspiran a una "revolución verdadera”.
 
La oposición Facebook. Sólo se manifiesta por las redes sociales y de rato en rato hace memes con la foto del dubitativo Carlos Mesa y su banda presidencial.
 
La oposición silenciosa. No habla, no escribe, no hace gestos porque su indiferencia y su silencio son el desprecio más efectivo a los quieren acabar con el escepticismo racional. En este grupo también están los que tienen miedo a la presión, a perder el trabajo y la comodidad, entonces prefiere no poner ni un "emoticón” en su muro. 
 
La oposición masista. Aunque no lo creas, hay oposición en las entrañas del masismo; gente inteligente que ya intuyó el fin y prefiere tomar sus recaudos. 
 
La nueva oposición. Este grupo es interesante. Nace en la dialéctica de las circunstancias de mediocridad, descomposición moral, abuso de poder, prácticas antidemocráticas. En sus filas hay personas que nunca hicieron política con visión de toma de poder, pero tienen un horizonte clarísimo: rescatar la democracia.
 
En el bando del oficialismo están (o estaba) el narcotraficante Romer Gutiérrez, los dirigentes masistas que desfalcaron el Fondo Indígena, los cocaleros que desvían su coca al narcotráfico, y los que aún creen en coliseos y césped sintético. Por lo visto, en este bando, más que principios políticos circulan turbios intereses. 
 
Si crees que la oposición es ese grupo de políticos que aparecen en los noticieros de la tele y las páginas de periódicos, estás equivocado; los invisibles son millones. A propósito, ¿en cuál estás vos?
  
Andrés Gómez Vela es periodista.
334
11

También te puede interesar: