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Carlos Miranda Pacheco
Hablando de energía

Unas notas sobre YPFB

Unas notas sobre YPFB
El pasado 15 de junio, el Presidente Evo Morales, al posesionar al octavo presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de su Gobierno, emitió dos instrucciones que tendrán bastante repercusión. El Mandatario pidió al nuevo presidente a.i.  que maneje YPFB con austeridad y que revise todos los contratos que se han firmado últimamente.

 Haciendo buena letra con esas instrucciones, el flamante presidente de YPFB, Óscar Barriga,  el 27 de junio anunció que se había cancelado el contrato acordado con la firma Tecnimont para la construcción de las plantas de propileno y polipropileno con un costo estimado de  2.200 millones de dólares.

 Además, atendiendo al pedido de austeridad como ahorro, anulaba la firma de cinco contratos con personal adicional a los 1.631 ya existentes.

 Es de esperarse que la firma Tecnimont inicie acciones de reclamo porque se le ha cancelado el contrato. No se firman ni se cancelan contratos por 2.200 millones de dólares todas las semanas del año. Esos reclamos se los analizará cuando lleguen.

 Lo importante y muy grave para el país es que esa cancelación por la construcción de las plantas petroquímicas de propileno y polipropileno deja en cero la materialización de la tan alardeada política de industrialización del gas.

 Para este efecto, al pedirse que se investigue exhaustivamente la forma en que ha sido contratada Tecnimont, también se hace necesario que esa investigación entre al detalle para ver cómo fueron tomadas las decisiones y con qué elementos de juicio nos llevaron a casi invertir 2.200 millones de dólares.

 Por los detalles que se conocen con la negociación con Tecnimont, se ve que en forma muy similar a la que se tuvo en la negociación con los taladros, existía algunas falencias técnicas importantes en YPFB. Lo grave es que en ambos casos, la petrolera estatal contrató con las empresas los llamados estudios de ingeniería conceptual, que en el fondo no son más que estudios de prefactibilidad. Si estos trabajos fueron realizados correctamente, se debía notar que las plantas petroquímicas tienen su vida atada a la duración de las reservas de gas, su producción y a la existencia de compradores de gas natural. Para que las plantas se amorticen en por lo menos 20 años se requiere que la exportación de gas esté asegurada por lo menos por ese periodo.

 En forma  similar, no se conocen las razones por las cuales YPFB estaba comprando tres equipos italianos de perforación adicionales a los que ha recibido hace un par de años. YPFB no tiene  ningún campo que requiera la utilización continua de cinco equipos de perforación.

 ¿Por qué estas contradicciones tan obvias?  La respuesta se nos está dando con la aparición de la conformación de YPFB. El YPFB que usted y yo conocíamos era una empresa piramidal, con una sede central y niveles intermedios de mando armando una sola estructura organizativa. Ahora eso ya no existe, ha sido sustituida por un YPFB corporativo que consiste en una unidad central de administración y control de varias empresas subsidiarias. 

Todas las empresas que se han nacionalizado mantienen sus características pero legalmente son subsidiarias de la Corporación YPFB. Hasta ahí no hay mucha novedad, porque es una copia de la organización de las empresas petroleras que trabajan y han trabajado en el país, todas ellas son corporaciones. 

 Lamentablemente, la Corporación YPFB no funciona como una corporación aceptada en el mundo de los negocios.

Así tenemos una unidad central llamada YPFB Corporación, que incluye al Presidente, dos Vicepresidentes y a más de 1,600 empleados administrativos, que teóricamente debe tener los diferentes hilos y conexiones de control e información de las diferentes empresas subsidiarias. En los hechos, las operadoras de campo son las subsidiarias y la unidad central es estrictamente burocrática.

 Lamentablemente se ha visto que la relación y comunicación de YPFB Corporativo con sus subsidiarias es muy mala. La unidad central está adquiriendo equipos y compromisos de trabajo que afectan directamente a las subsidiarias, pero eso no se ha visto en las mesas de negociaciones.

 Todo ha funcionado sin gran dificultad cuando la producción de gas cubría las necesidades de la demanda fácilmente. Ahora la situación es diferente. Se requiere que YPFB, en su totalidad, funcione como una sola empresa, al margen de la estructura organizativa, que por el momento tiene. Lo más aconsejable es que YPFB integre todas sus subsidiarias para conformar una sola empresa.

Carlos Miranda Pacheco es analista energético.
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