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No hay Estado de derecho

No hay Estado de derecho
¿El Estado de derecho es una institución occidental y por eso no merece existir? El único Estado de derecho es el poder de los movimientos sociales y la discrecionalidad del manejo del poder por parte del Gobierno?

 ¿Quiénes aceptan la norma y la siguen?, ¿quiénes aceptan las leyes y las respetan en nuestro país? Nadie o muy pocos; por el contrario, hemos entrado al torbellino del vale todo, al total irrespeto y violación de la ley y la Constitución Política del Estado. ¿Los cooperativistas mineros acatan la Ley Minera?, ¿los cocaleros aceptan las   normas de erradicación de la coca?, ¿los transportistas aceptan las leyes de tránsito?, ¿los minibuseros aceptan la prohibición del trameaje?,  ¿los cercanos al poder aceptan las normas de vuelo?

 Estamos en un ambiente de anomia, no hay sensación de existencia de la norma, cada quien puede hacer lo que   quiera. Si hay referendo y se decide que no hay re-re-elección, ¿los cocaleros están sobre esa decisión? Unos, aprueban sus normas y no las respetan, como sucede con la Constitución ¿Es que acaso la re-re-elección es constitucional? Otros, creen que las normas aprobadas son malas y por eso no las cumplen. Lo que hace cada uno es juzgado como legal por ellos mismos; en tanto, que es catalogado como ilegal lo que hacen los demás.
 

 Pareciera haber un acuerdo implícito entre todos   para aceptar que todos deben violar la ley.
 
Estamos en la jungla,   vale la "ley” del más fuerte, del que tiene algún poder; la ley fundamental es la de quien tiene el poder, ésa es la única ley válida y aplicable, y aplicada. El débil, el opositor, el que disiente, el que piensa diferente del Gobierno no tiene ley que lo ampare.

 Cambalache es nada para describir lo que pasa en el país. No sólo vivimos el reino de los inmorales -como dice el tango-, sino que el cinismo ha entrado vertiginosamente en la política, pero junto al cinismo está la obsecuencia, que conduce a que se justifique lo injustificable. No hay sonrojo cuando las máximas autoridades dicen que Morales se presentará a las elecciones de 2019. Ya no se cuidan las formas para nada, ni para mentir, ni en lo privado ni en lo público.   Ya no hay sonrojo por la violación de la ética; ahora vale la "ética” de la política, de ésa que no respeta principios morales, sino solamente la lógica del poder, la lógica de mantener el poder a toda costa. 

 No sólo que no hay sensación de existencia de la norma, sino que cada día es más visible el hundimiento de las instituciones. La institucionalidad no sólo   está desportillada, sino que, más grave que eso, está profundamente averiada y en camino de poseer más deterioro.

 ¿Qué es lo que tiene legalidad ahora en Bolivia?,  ¿es legal que las   FFAA reciban excesivos favores del poder?,  ¿es legal que se impulse a que la Policía cuide a los movimientos sociales cercanos al poder cuando éstos generan desorden público?, ¿fue legal que se asesine a supuestos terroristas separatistas?, ¿son legales todos los linchamientos que se justifican bajo el alero de la justicia comunitaria?, ¿es legal olvidar a la señora Zapata y al Fondo Indígena?, ¿fue legal el uso de bala contra los cooperativistas mineros?

 ¿Fue legal que el Ejecutivo haya regalado dinero a los cooperativistas mineros y a la COB?, ¿la Contraloría audita los dineros del Evo Cumple, Mi Agua?, ¿es legal que la Contraloría tenga color partidario?, ¿es legal el uso de los recursos públicos en actos del MAS?,   ¿dónde está la institucionalidad del Poder Electoral, del Poder Judicial, dónde está la vigencia de los pesos y contrapesos de los poderes del Estado?

 El Estado de derecho se ha perdido, y cómo no se va a perder si desde hace años la política oficial es meterle nomás aunque sea ilegal y que los abogados legalicen la ilegalidad. Y, claro, Lamia le metió nomás.

 El Gobierno no respeta la ley, el Estado no la respeta, pero tampoco la respetan los movimientos sociales. Qué importa que haya ley si nadie la acata. Eso implica que está en peligro la convivencia cotidiana entre todos los bolivianos. El Gobierno, con lenguaje confrontacional y con el irrespeto de la ley, conduce a un desmoronamiento de la democracia; los ciudadanos debemos evitar eso.

 No hay institucionalidad, no hay Estado de derecho, no hay agua, no hay valores; sólo hay exceso de propaganda oficial que muestra a Bolivia como el país de las maravillas. ¿No se dan cuenta de que no les creemos?                                                    

Carlos Toranzo Roca es economista y analista.
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