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Editorial

Minería en el Madidi y Pilón Lajas

Minería en el Madidi y Pilón Lajas
Ante la alarma de ambientalistas, en las áreas protegidas Madidi y Pilón Lajas, ubicadas en el norte de La Paz,  existen 41 operaciones mineras. En su mayoría estas concesiones están destinadas a la explotación de oro en cercanías de los ríos y son operadas por cooperativas.

 La alarma de los defensores del medioambiente se debe a que en junio pasado el SERNAP y la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), dependiente del Ministerio de Minería, firmaron un convenio para la rezonificación de las áreas protegidas en un trabajo en el que participaron empresas mineras. Según el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB) esa "rezonificación” no corresponde porque se refiere a áreas de conservación que se establecieron sobre estudios y acuerdos con sus habitantes. Por lo tanto, permitir actividades mineras implica el desconocimiento de todo lo concertado hasta hoy.

La minería de oro en las cercanías de los ríos, como se da en la Amazonia boliviana, es muy riesgosa porque se realiza a base de mercurio, que es uno de los venenos más peligrosos.

Al trabajar con mercurio se contamina el suelo y el agua de los ríos, de cuya pesca viven muchos pueblos indígenas de la zona.

El mercurio no se degrada, por lo que permanece en la naturaleza, afectando a la fauna, a la flora y también a las personas. Otros químicos usados por los mineros degradan el suelo. La minería, además, provoca deforestación.

Un estudio presentado en septiembre pasado comprobó que "Bolivia es el segundo mayor emisor de mercurio en Latinoamérica por minería de oro”. 133.100 toneladas de mercurio son emitidas por año en total”, según un reporte del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia y WWF Bolivia. Entre los resultados más significativos, agrega, se estableció que la causa más frecuente de intoxicación por mercurio es a través del consumo de pescado, lo que afecta principalmente a las poblaciones indígenas ribereñas.

El Madidi y su vecino Pilón Lajas conforman una de las zonas más biodiversas del mundo, en una región, además, de gran hermosura y de posibilidades ecoturísticas. Parte de la región tiene montañas y en su zona amazónica presenta bosque primario, es decir que nunca ha sido talado.

El Gobierno ha decidido apostar al extractivismo; por tanto, a pesar de las advertencias, no se compromete   con un modelo sostenible de crecimiento y que respete al medioambiente; por ello, ha permitido, mediante decretos y leyes, que se pueda explotar petróleo y  gas en esas zonas, una decisión que entristece y preocupa. 
 

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