La Paz, Bolivia

Martes 28 de Febrero | 12:44 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Editorial

Rusia desafía el poder de EEUU

Rusia desafía el poder de EEUU
Este diario ha considerado, en general, como positivos el estilo y las acciones que asumió el presidente Barack Obama en sus ochos años de gobierno que termina en breve.

En el plano interno, Obama logró aprobar un sistema de seguro de salud que, aunque no es universal y, menos aún, gratuito, ha logrado que millones de estadounidenses que no tenían esa protección ahora la tengan. También, por ejemplo, dio garantías a los indocumentados y firmó medidas que dificultarán su deportación.

En el plano externo, tres medidas deben ser destacadas: los acuerdos que ha firmado de manera global, y también específicamente con China, para reducir el calentamiento global y combatir el cambio climático; el pacto para asegurarse que Irán abandonará su carrera nuclear a cambio de que éste pueda reinsertarse en la comunidad internacional, y el plan de "deshielo” con Cuba tras años de tensión entre ambos países.

La llegada de Donald Trump al poder, pone, obviamente, todo ello en duda y sólo se necesita esperar para ver si la siguiente administración norteamericana intentará o no desarmar esos logros.

Con todo, el régimen de Obama también se va con fracasos. El Presidente saliente de EEUU se mostró casi como la medalla opuesta a su antecesor, George Bush (h), sobre todo en lo que se refiere al intervencionismo militar norteamericano, lo que es algo plausible, pero que a la vez ha debilitado   ese país. Junto con ello, los objetivos diplomáticos estadounidenses en el Medio Oriente no parecieron suficientemente claros y permanentes, lo que hizo por ejemplo que actuara de manera ambivalente con respecto a Israel, país al que aceptó dar el plan de cooperación económica y militar más grande de la historia hasta ahora y, por otra, meses después, permitir una durísima declaración del Consejo de Seguridad de NNUU contra los asentamientos israelíes en territorios palestinos.

Respecto a Libia y Siria, y en general a los países que experimentaron la denominada Primavera Árabe, EEUU tuvo poca claridad. Ello se refleja en el hecho que, al final, fue Rusia el país que dio cierto orden regional al comprometerse con el régimen sirio de Bashar Al Assad, al que logró salvar de la arremetida de los insurgentes y mantenerlo en el poder. EEUU nunca presentó un plan realista de qué sucedería en ese país si se cumplía con el objetivo de que Al Assad renunciara. Tal vez hubiera ocurrido lo mismo que en Libia, otra nación árabe sumida en una anomia estatal aguda, en la que distintas facciones políticas y armadas controlan instituciones y territorios.

Junto con la declinación estadounidense, la fortaleza rusa se hizo más evidente. Gracias a los bombardeos rusos contra los bastiones rebeldes en Alepo, el Presidente sirio dio pasos importantes para derrotar a los insurgentes en otras regiones del país y aspira ahora a poner fin a la guerra civil, que desangra a ese país desde hace casi seis años.

El desplante de Vladimir Putin a EEUU -aparte de reírse del hackeo de los correos electrónicos del Partido Demócrata, lo que facilitó la victoria de Trump- se dio en diciembre, cuando convocó a reuniones de paz para Siria en Astaná, capital de Kazajistán. Estas reuniones serán conducidas por Rusia, Turquía e Irán, sin EEUU;  ya han confirmado su asistencia diversas fuerzas rebeldes sirias y, más importante, de delegados del Gobierno sirio. Antes de ello, el régimen ruso también había anunciado un alto al fuego indefinido en todo el territorio sirio, el primero relativamente exitoso desde el inicio de la conflagración. EEUU no ha participado en nada de ello. Es decir, todo  ocurre ante la mirada atónita del Gobierno de EEUU, país que está en el peor de los escenarios: las indefiniciones de un líder saliente como Barack  Obama  y la personalidad cambiante y voluble del presidente entrante, Trump, que no ha expresado ideas claras de cómo defender los intereses de su país al mismo tiempo de intentar aumentar la seguridad internacional. La expectativa sobre cómo conduzca el nuevo presidente las relaciones internacionales es muy grande. 

40
4

También te puede interesar: