La Paz, Bolivia

Martes 22 de Agosto | 20:40 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Editorial

Tensión nuclear en la península coreana

Tensión nuclear en la península coreana

Después del ataque militar de EEUU contra Siria, que de todos modos no parece haber seguido los lineamientos de una estrategia clara, subió la tensión internacional ante la posibilidad de que un ataque similar o de mayores proporciones se produzca contra el régimen de Corea del Norte.
 
La diferencia es que ese país posee armas nucleares  y que sus bases de lanzamiento de misiles están sólo a unos cientos de kilómetros de distancia con centros poblados de Japón y Corea del Sur. Ello convierte la posibilidad de una conflagración en una riesgosa operación en la que podrían morir decenas de miles de civiles inocentes.

El Gobierno de Kim Jong-un, el dictador de Corea del Norte, ha señalado que "lanzará inmediatamente un ataque nuclear sin piedad si una sola bomba de EEUU cae en su territorio soberano”.

Corea del Norte asegura que posee además misiles de largo alcance, que podrían llegar a territorio estadounidense, por ejemplo, al estado de Alaska. Obviamente el sistema de defensa norteamericano interceptaría dichos envíos antes de que lleguen a su objetivo, pero ello generaría la posibilidad de que partes de los misiles con carga nuclear caigan en territorios que podrían pertenecer a Japón o Rusia, con nuevos efectos graves y mayor tensión.

Kim Jong-un dirige un excéntrico régimen comunista y a la vez basado en una dinastía familiar. El tipo de Gobierno, el más totalitario del mundo, es un régimen militar que prohíbe las libertades más básicas y promueve un colosal culto a la personalidad. Mientras tanto, su pueblo vive aplastado y pobre.

Ante el inminente lanzamiento de prueba de un sexto misil nuclear, EEUU prevé enviar  una flota armada hacia las aguas de Corea del Sur y advirtió que podría actuar si esta se producía. Por lo visto, la presencia estadounidense no arredró a Kim Jong-un, que de todas maneras lanzó el misil, aunque la operación resultó fallida.

En medio de todo ello, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, advirtió que "la era de la paciencia estratégica” de Washington hacia Corea del Norte ha terminado, en referencia a la política conducida por el expresidente Barack Obama.

Los países involucrados deben evitar a cualquier costo una conflagración bélica, considerando que existen armas nucleares a disposición de los actores. 

Si bien Kim Jong-un es un dictador totalitario y cruel, que no tiene límites en su accionar (ha mandado a matar a tíos, a su hermano y otros familiares, por ejemplo), la forma de lidiar con él debe incluir una mezcla firme entre sanciones económicas y aproximaciones diplomáticas.
 
Aunque parezca lento y poco fructífero, ese camino es mejor a un riesgo de una hecatombe nuclear.
36
3

También te puede interesar: