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La soledad de Morales, “presidenciable”

La soledad de Morales, “presidenciable”
El mapa de las tendencias políticas en Latinoamérica está cambiando y el llamado "Socialismo del siglo XXI” está perdiendo terreno. Evo Morales debería entender este nuevo contexto y abrir las posibilidades de liderazgo a nuevas generaciones. La historia ha demostrado que los liderazgos perpetuos o los gobiernos prolongados no son saludables para los sistemas: los infectan, los pudren, los corrompen.

El kirchnerismo no gobierna en Argentina. El Partido de los Trabajadores que llevó a Lula a la presidencia de Brasil y luego a su sucesora Dilma Roussef  perdió terreno; a pesar de que el chavismo continúa en Venezuela, Nicolás Maduro no tiene el peso ni la proyección de su antecesor Hugo Chávez.  A esta lista de debilitamiento se suma el reciente deceso de Fidel Castro en Cuba y la decisión de Rafael Correa, presidente de Ecuador, de no postularse a una reelección en  2017.

Sin embargo, Morales y su partido el MAS buscan cumplir la agenda patriótica 2025 a capa y espada, y si bien las elecciones presidenciales serán en 2019, las tareas de buena letra empiezan este 2016. 

Recordemos los antecedentes: Morales accedió a la presidencia el 22 de enero de 2006 luego de haber ganado las elecciones de 2005 con una votación que sobrepasaba el 50%. Su siguiente paso fue la instalación de una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución Política. El artículo 168 de esta reformada Carta Magna le permite dos periodos presidenciales consecutivos, mas no un tercero.

Morales accedió a dos gobiernos (2005-2010 / 2010-2014) y para el tercero (2014-2019) logró una autorización del Tribunal Constitucional. Ahora Morales y el MAS buscan el cuarto periodo y el primer intento por asegurarlo fue el referendo del 21 de febrero, cuando perdió con una votación del 51,3%, que le dijo no a una reelección.

Este fin de año encuentra al MAS con su fuerza política diezmada: la falta de agua en la urbe paceña  y los entuertos del caso en la aerolínea LaMia (la caída del avión destapó una serie de irregularidades) fueron determinantes.

Por primera vez en 11 años, las encuestas muestran una caída de la imagen de Morales. Si las elecciones presidenciales fueran en este momento, Morales obtendría 35% y Mesa 40%, según la encuesta de Página Siete. Según la de ATB, Morales tendría un 44% y Mesa un 43%.

Con estos números como antecedentes, el MAS realizó su congreso del 14 al 16 de diciembre y proclamó a Morales como candidato presidencial para  2019, aunque no definieron quién podría ser su vicepresidente. En este evento estuvo ausente García Linera, quien ya anunció que no iría a una reelección. 

Sin embargo, para la gran celebración del 18 de diciembre como "Día de la Revolución Democrática y Popular”, fecha en la que ganó las elecciones presidenciales en  2005, Morales fue arropado sólo por los cocaleros en el estadio de Ivirgarzama (trópico cochabambino) y fue acompañado por el vicepresidente venezolano Alfredo Aristóbulo Istúriz. En este evento los grandes ausentes fueron Nicolás Maduro y Rafael Correa, quienes fueron invitados y habían "supuestamente” confirmado su presencia.

Morales y el MAS pueden seguir insistiendo por un cuarto mandato, pueden acceder a todas las alternativas legales para hacerlo, sean constitucionales o no, pero a lo que no podrán acceder es a ese imaginario colectivo abstracto que evalúa y decide, y que en su yo más íntimo es totalmente soberano. Pareciera que  2019 está muy lejos y distante, y no porque te levantes más temprano ganarás más terreno. Los sistemas también son tejidos sociales autónomos que siguen un curso natural, y en éste la corrupción se encuentra incrustada, enraizada. No será la oposición la que defenestre a Morales, no será una nueva denuncia como el caso Zapata, será el sistema instaurado por ellos que empezará a buscar su propio oxígeno y será este aire que empezará por ahogarlos. Evo Morales empieza a quedarse solo y, al parecer, aún no se ha dado cuenta o, bien, no ha despertado de su aletargado sueño.
 
Shirley Lanza es periodista


Escrito por Shirley Lanza

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