La Paz, Bolivia

Martes 23 de Mayo | 03:02 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
Desde el faro

Trampas y píldoras de amnesia

Trampas y píldoras de amnesia
¿Cuál es su pronóstico para 2019? ¿Cuál de las vías para la repostulación de Evo analizadas por el  MAS le parece más viable? ¿Cuáles son las proyecciones y los desafíos del quinquenio 2020-2025? Desde hace varias semanas son estas las preguntas instaladas machaconamente en la agenda mediática, dejando en segundo plano los buenos deseos para un 2017 preñado de enormes desafíos.  

 Se apela impertinentemente a la capacidad premonitoria  de entrevistados en  un campo político altamente complejo. En este juego se intenta distraer, convertir en rutina y resignada aceptación  la crisis de la justicia, el deterioro progresivo e inocultable de los servicios de agua, saneamiento básico, de salud y de educación, hace apenas seis años incorporados de manera explícita al ampuloso catalogo de derechos de nuestra Constitución.   

 Es persistente el esfuerzo oficial por electoralizar prematuramente la agenda política nacional. Intentan introducirnos en una máquina del tiempo borrando de un plumazo los 365 de un 2017, en el cual la bronca e intolerancia ciudadana a la corrupción e ineficiencia se incuban silenciosamente. Tiempo plagado de preguntas sin respuestas en Bolivia, la región y el mundo.
 
En otras palabras, promueven la ingesta de píldoras de amnesia de efecto anticipado al introducir una agenda "evodependiente”, resulta explícita la estrategia de  instalar el miedo a  los efectos catastróficos para el país de no postularse a Evo. ¡El colmo de la Evolatria! 

 Los devaneos vicepresidenciales en torno a que "hoy me voy y tal vez el 2018 me quede” como candidato vicepresidencial (inconstitucional) se suman a  la  pirotecnia de la agenda informativa.
 
 Se impide así, transparentar y evaluar al  régimen de 11 años en un año que se pondrán a prueba la relevancia y eficacia de mega inversiones, y  en el que se desnudan falencias acumuladas imposibles de maquillar mediante la millonaria y creativa  propaganda oficial cada vez menos convincente.    

 No hay nada que debatir respecto a la repostulación. Hacerlo es caer en la trampa de la impostura,  de la megalomanía y de una borrachera de poder sin precedentes desde la instauración de la democracia en Bolivia.   Al igual que en el referendo revocatorio de 2008, no faltan políticos que caen en la trampa de la provocación machista ¡No es de "machos alfa”  quejarse y eliminar a Evo de la competencia del 2019! ¡Vaya ingenuidad!, lo hacen sabiendo que la cancha está inclinada a favor de un régimen dispuesto a negar el mandato de un referendo que le cerró el paso a esa opción. 

 Se cae en la trampa al priorizar la repostulación y la insólita definición de un congreso partidario como titular de apertura informativa, mientras se acumulan, día a día, casos de corrupción irresueltos y de despilfarro improvisado de recursos, que resulta igual o más perjudicial en sus efectos. El listado de casos pendientes que involucran a las Fuerzas Armadas es emblemático y, por su dilación, sospechoso. El apoyo militar incondicional y de las organizaciones sociales acríticas dispuestas a "morir” por el proceso de cambio son  como nunca imprescindibles. 
Sin embargo, las trampas no siempre funcionan. No lo hacen cuando hace ya mucho Evo cumplió con su misión y cuando su promesa revolucionaria encuentra limites a su viabilidad.
 
Cuando ha mermado la capacidad de convencer a una ciudadanía pensante y  de "planificar los ataques políticos para derrotar al adversario” que, según el Vicepresidente, es, junto a la audacia, un aspecto clave para todo gobernante. 

 Sobra audacia en la estrategia del Gobierno. Como nunca antes convergen  lo ilegal, lo inconstitucional e ilegítimo, siendo una trilogía a la que el oficialismo intenta violentar sin reparar en los daños políticos colaterales para sí mismo, el país y la institucionalidad democrática.
 
Institucionalidad siempre precaria a desmontar por ser  incompatible al predicamento revolucionario, descolonizador, leninista y jacobino que suscribe una importante corriente  oficial y que el Vicepresidente encarna a contrapelo de la imagen señorial, y de "burgués engominado” proyectada en su último mensaje navideño.

Erika Brockmann Quiroga es politóloga.
176
1

También te puede interesar: