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Gonzalo Chávez A.
Raíces y antenas

¿Con medio Plan Marshall, en 11 años se hizo más que en 180?

¿Con medio Plan Marshall, en 11 años se hizo más que en 180?
El discurso oficial ha dado un salto cualitativo rumbo al delirio ideológico sobre los resultados económicos, sociales y políticos de los últimos 11 años. En la narrativa épica del proceso de cambio, no siendo suficiente haber superado con creces el periodo neoliberal, ahora se apunta a mostrar que en los últimos tres periodos del presidente Morales se hizo mucho más y se superó cualquier resultado de toda la historia republicana de Bolivia. Es decir, que se abran las avenidas de la historia y que los espejos se inclinen avergonzados: en 11 años se hizo mucho más que en 180 años.

 Esto de quemar etapas del desarrollo no es una novedad en la historia mundial. En el periodo stanlinista de la Unión Soviética se decía que el socialismo real haría en cinco años los cambios, económicos y tecnológicos que al capitalismo le tomaba cinco décadas. En Brasil, durante el gobierno de Juscelino Kubitschek, se implementó el plan de metas que tenía el eslogan 50 años en cinco. El narcisismo leninismo tiene coquetos antecedentes.
 
 Para probar la estrategia 180 en 11, en el último informe presidencial se utilizó una ametralladora de datos. La justificativa de saltos históricos utilizó referencias que iban desde el mayor número de prótesis dentales entregados, hasta la tasa de crecimiento económico, pasando por centenas de dudosas referencias en temas económicos y sociales. Ciertamente, mucho trabajo para los historiadores, quienes deberán verificar la consistencia metodológica y pertinencia estadística de las mirabolantes comparaciones.
 
 Así mismo, se deberán comprobar si las transformaciones de los últimos 11 años son enteramente atribuibles a la gestión de gobierno actual o, más bien, algunas de ellas, son acumulaciones históricas más largas.  ¿La inclusión indígena comenzó en 1952 o en 2006? Hay controversias sobre el tema. 
 
 Ciertamente, no entraré en estas honduras pero me concentraré en transformaciones
estructurales del aparato productivo. Una forma de evaluar  los 11 años es verificar si se cambió, de manera estructural, a la economía boliviana; es decir si hubo desarrollo integral en el país.  La respuesta es no. Más bien en tres gestiones del presidente Morales se retrocedió a los años 30 del siglo pasado: las exportaciones se volvieron a concentrar en más del 80% del total en recursos naturales, se consolidó el modelo primario exportador, no obstante que este periodo la economía boliviana recibió el equivalente a la mitad del Plan Marshall, que ayudó a reconstruir parte de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. 
 
 En efecto, entre 1948 y 1951, 17 países afectados por la contienda bélica recibieron aproximadamente el equivalente a 127  mil millones de dólares en términos actuales de los Estados Unidos. Un dólar en 1949 tenía la misma capacidad de compra de 9,74 de dólares en 2105. (Datos provienen de Martin A. Schain, The Marshall plan: fifty years after).
 
 Entre 2006 y 2016 a la economía boliviana ingresaron algo como 60.000 millones de dólares adicionales. Veamos de dónde sale el cálculo. Según fuentes oficiales, el promedio de exportaciones entre el 2006 y 2016 fue un poco más de  8.300 millones de dólares, esto multiplicado por 11 años da  91.300 millones de dólares. En 2005, las exportaciones eran de 2.867 millones de dólares y sí aceptemos que a partir de este valor todos los incrementos del valor de las exportaciones son atribuible al nuevo modelo y a la gestión de Morales, como se afirma desde el árbol del poder, eso significa que si no hubiese dado el cambio de gobierno las exportaciones totales en 11 años serían de 31.537 millones de dólares. Por lo tanto,  el total de ingresos adicional del periodo es de  59.763 millones de dólares, para simplificar 60.000 millones.
 
 Aquí no consideramos las remesas de los trabajadores bolivianos expatriados, la  inversión extranjera directa y tampoco se toma en cuenta los perdonazos de la deuda externa que, si fuera el caso, aumentaría más aún los guarismos.  
 
 Recordemos que el Plan Marshall fue concebido para reconstruir la infraestructura e industrias totalmente destruidas por la guerra, bajo la inspiración de ideas keynesianas: fuerte gasto e inversión pública. El Reino Unido con la mitad de recursos recibidos por Bolivia (32.000 millones  de dólares) reconstruyó su economía.  Francia, con un poco más de  un tercio (23.000 millones de dólares actuales), renació de la cenizas. Alemania Occidental requirió de  14.500  millones de dólares  hoy (24% de lo recibido por Bolivia) para volver a ser una potencia. 
 
 A todas estas economías les tomó entre cuatro y seis años para que sus niveles de sus PIB alcancen los niveles de la preguerra.  Veamos los per cápitas: el Plan Marshall entregó un equivalente de 672 dólares a cada habitante del Reino Unido, los franceses recibieron  604. Durante los 11 años de bonanza del gobierno del MAS cada boliviano, en teoría, pudo haber recibido 6.000 dólares. 
 
 Alguien, con razón, podría decir que el punto de partida no es el mismo para comparar las
economías. En Europa, a pesar de la guerra, el capital humano y la calidad institucional eran mejor que en la Bolivia de 2006.  Sin duda esta es una observación parcialmente correcta pero insuficiente para rebatir que se perdió una oportunidad para dar un shock de calidad en el desarrollo del país, porque con medio Plan Marshall pudieron haberse conseguido resultados estructurales más relevantes, inclusive mejor significativamente el capital humano. Además, para compensar estas brechas entre Europa y el país, el gobierno nacional recibió 10 veces por cada ciudadano, si comparamos con un francés de postguerra, por ejemplo.  En 11 años un efecto riqueza de por lo menos 60.000 millones de dólares ayudó a reducir parcialmente la pobreza basado en un sector informal volátil, creó una enorme burbuja de consumo y permitió invertir en infraestructura, aunque de manera desconectada de la diversificación productiva, pero no se produjo desarrollo económico integral y sostenible. En 11 años se caminó en círculos, para decir lo menos, y se repitió el modelo de hace 180 años, se hizo 180 en 11. 
 
Gonzalo Chávez A. es economista.
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