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Alias Agatha

Los retos de Moïse

Los retos de Moïse
Tiene 48 años, aunque su semblante denota mayor juventud. Su origen es rural. Su formación es en Ciencias de la Educación, pero su principal labor, hasta 2015, fue la dirección de Agitrans, una empresa dedicada a la producción de banano orgánico. Representa al Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), una agrupación de centro derecha. Su nombre es Jovenel Moïse y es el nuevo presidente de Haití.

Será posesionado el 7 de febrero, luego de haber obtenido el mayor porcentaje en dos elecciones presidenciales. Sí, dos elecciones. La primera, realizada en octubre de 2015 y posteriormente anulada por denuncias de fraude, presentadas por la oposición. Y la segunda, efectuada en noviembre de 2016, donde la asistencia electoral apenas alcanzó el 21%. Sin embargo, fue suficiente para darle la victoria al apodado "hombre de la banana”. 

En este complejo contexto político -agudizado por las crisis social, humanitaria, económica y ambiental- Moïse promete mejorar las condiciones de Haití. Tarea titánica, pero posible, en la medida que se profundice en las causas de la adversa situación de este país. Por ello, hoy creo pertinente analizar ¿cuáles son los principales factores que han conducido a la crisis en Haití? 
Ciertamente, las razones pueden ser múltiples y diversas (entre ellas, los desastres naturales que han golpeado a la isla caribeña). No obstante, como varios especialistas han afirmado, hay tres elementos fundamentales que habrían incidido en el difícil contexto haitiano. El primero está relacionado con el monopolio económico y político por parte de pequeños grupos de poder; el segundo se vincula con la corrupción y la fragilidad en las instituciones públicas, y el tercero con el trabajo asistencialista de las ONG en Haití. 

A pesar del espíritu libertario entre los haitianos -que les permitió anunciar la primera independencia en la región en 1804-, este país fue cooptado política y económicamente por pequeños grupos de poder. En el primer caso, valga el ejemplo de la "dinastía Duvialer” (1957-1986) y en el segundo, la amplia brecha entre el 10% de la población que controla casi la mitad de la economía nacional frente al 60% que vive en condiciones de pobreza.  

Como afirma el especialista Alex Dupey (2010), "no cabe duda que las clases económicas y políticas dominantes en Haití tienen una gran responsabilidad en las condiciones abismales del país, que se exacerbaron con el impacto del terremoto (en 2010)”. 

Sin embargo, este autor afirma que el monopolio político y económico no fue responsabilidad exclusiva de actores locales, sino de políticas exteriores, procedentes de Canadá, Estados Unidos y Francia, principalmente. 

Además, cabe mencionar que estos regímenes de poder se consolidaron a través de una corrupción recurrente, que condujo a la fragilidad institucional del sector público. En consecuencia, la población ha perdido su credibilidad en el Estado. Eso explicaría la ola de protestas continuas entre 2015 y 2016, así como el bajo nivel de participación en las recientes elecciones. 

Asimismo, esta debilidad institucional local se relaciona con el rol de la cooperación internacional y de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG). 

El activista Jocelyn McCalla explicó a la BBC que 10.000 organizaciones llegaron a Haití luego del terremoto de 2010. Se invirtieron más de 9.000 millones de dólares para ayudar a reconstruir el país; sin embargo, los resultados actuales no evidencian mejoras considerables. Esto se debería a tres factores fundamentales: la visión asistencialista e inmediatista de los proyectos implementados, la falta de coordinación entre las ONG y entre éstas y las instituciones locales, y la cooptación de los servicios públicos por parte de esas organizaciones. 

En conclusión, el Estado se ha debilitado considerablemente y, en consecuencia, el accionar de la ciudadanía haitiana también. 

¿Podrá Moïse hacer la diferencia y cambiar la historia de Haití? Esperemos que sí.

Guadalupe Peres-Cajías es docente universitaria y especialista 
en investigación en comunicación. 
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