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Guadalupe Peres Cajias
Alias Agatha

La lección de Carla

La lección de Carla
Confusión, rechazo, indignación y temor fueron algunas de las impresiones producto del premio otorgado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) al presidente boliviano Evo Morales. 

Líderes de opinión y cientistas sociales fueron algunos de los principales protagonistas de este clima de opinión. El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) y el Postgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés (CIDES-UMSA) fueron dos de las instituciones nacionales que pronunciaron abiertamente su rechazo. 

Esta última incluso presentó su renuncia como miembro constitutivo de la CLACSO, "denunciando su complicidad con el empobrecimiento político, que comienza a anidarse en los procesos de cambio en el continente”. 

Como si agosto no hubiera sido lo suficientemente destructivo en los ideales del tan deslegitimado "proceso de cambio”, este hecho reafirma el anhelo del oficialismo por cooptar el poder en todos los niveles, incluso el académico. 

Sin embargo, en tal entramado, y de manera inesperada, surgió una voz joven, valiente y determinada, para recordarnos el poder de "la palabra situada”, una producción discursiva estratégica, en su tiempo y espacio de enunciación, con un efecto particular en los sujetos. Eso logró Carla Casas, una mujer de poco más de 20 años, estudiante de Derecho y con un increíble don: el tener agallas. 

¿Por qué precisar aquellas características de la joven que presentó un discursoa favor de la intangibilidad del TIPNIS en pleno acto de premiación del presidente Morales, por la CLACSO? 

Porque desde mayo de 1968 (en Francia), pasando por octubre de 2003 (en Bolivia), hasta el movimiento estudiantil contemporáneo (en Chile o México) -por nombrar solo algunos ejemplos-, la juventud estudiantil organizada y determinada ha incitado quiebres políticos históricos.

¿Su principal motivación? Responder al orden hegemónico establecido, a través de expresiones propias de los jóvenes, con la resistencia, el coraje y la utopía que probablemente solo ese grupo generacional posee. Como afirmaron Raymond Williams y Stuart Hall (1976; 2010) esas son las características fundamentales de los grupos formales e informales de jóvenes. 

En Bolivia, la hegemonía se ha consolidado desde hace 11 años e insiste en seguir fortaleciendo su condición de supremacía política. Voces juveniles, tímidas y efímeras, han tratado de pronunciarse al respecto. Lastimosamente, pocas (o quizás ninguna) han logrado sostenerse y generar un impacto considerable. 

La situación en otros contextos de la región es diferente. Dos publicaciones, precisamente de la CLACSO, advierten al respecto. 

Sobre los movimientos MANE (Colombia); la CONFECH (Chile) y el #YoSoy132 (México), la politóloga y socióloga Juliana Cubides afirma que "las luchas de los jóvenes se enmarcaron en un ciclo de movilización intergeneracional más amplio que expresa el conjunto de las luchas por la democracia, tomando fundamentalmente como eje de disputa la defensa y materialización efectiva de los derechos ciudadanos” (2014). 

Por su parte, Raudelio Machín, de Argentina, al comparar los movimientos políticos juveniles de Cuba y Chile, indica que "la efervescencia de los movimientos juveniles en Latinoamérica  constituye un importante indicador de reclamo de un cambio social (…) los jóvenes aportaron signos de renovación social” (2014). 

¿Y en Bolivia? ¿Por qué no se ha expresado recientemente, y de manera considerable, esta juventud organizada? Quizás por la cooptación de líderes por el propio "establishment” o quizás por la falta de motivaciones para hacerle frente, aunque la interpelación juvenil pocas veces necesita ser motivada. 

En ambos sentidos, la presentación de Carla constituye una oportunidad para pensar al respecto.
 
Por un lado, porque fue capaz de pararse en un atril a cuestionar a la máxima autoridad del Estado Plurinacional, para luego saludar cordialmente a la segunda más importante. Y por otro, porque su voz, aunque no represente a un movimiento juvenil consolidado, puede incitar la constitución de alguno, o mejor… de varios.

Guadalupe Peres-Cajías es docente universitaria y especialista en investigación en comunicación. 
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