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Bajo la sombra del olivo

El regalito de fin de año

El regalito de fin de año
El broche de oro del año lo pondrá la próxima semana el presidente Morales en el congreso ordinario del Movimiento Al Socialismo (MAS). En vez de doble aguinaldo, este año, el partido de gobierno nos regalará la decisión oficial de hacerse pipí en el voto de la gente el 21 de febrero y de decirnos que nosotros podremos haber votado como quisiéramos, pero que ellos han decidido que Morales volverá nomás a ser candidato en 2019.

Al parecer, no tienen mucho tiempo en sus agendas para ocuparse del tema del agua y de la gestión en general, pero sí se han hecho un campito de cinco horitas para una reunión con toda la muchachada de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), en la que definieron oficialmente que el tema principal del congreso será la reelección de Morales.

Un grupito de dirigentes y de capangas del MAS no solamente van a decidir por el resto del país, sino que van a ignorar la voluntad expresa de la ciudadanía en un referendo que  ellos mismos pidieron y que, además, nos costó una millonada de plata.

Yo sé que el MAS y Evo Morales nos tienen acostumbrados a los excesos más grandes y que a estas alturas ya nada nos sorprende mucho, pero déjenme decirles: esto que están a punto de hacer es un atentado mayor contra el sistema democrático.

Desde que los bolivianos recuperamos la democracia nunca se había producido una violación tan masiva y descarada del sistema electoral. En el año 1989, la funesta Banda de los cuatro alteró los resultados electorales en algunas pocas circunscripciones y con eso consiguió que el tercero sea elegido finalmente Presidente de la República.

Pero lo que estamos a punto de ver ahora es el desconocimiento de toda una elección, por el simple hecho de que el resultado no le favoreció a Evo Morales. Y es que hay que decir las cosas con todas sus letras: la decisión del congreso del MAS estará anulando de facto los resultados del referendo del 21 de febrero, ni más, ni menos que eso.

Estamos nomás frente al peor atentado que se ha cometido contra la democracia en los últimos 34 años y frente a una acción que marcará de forma indeleble a Evo Morales ante el mundo y ante la historia.

Digo que tendrán que cargar con el peso de esta decisión por el resto de sus días, porque con ello cruzarán, ya de manera flagrante, la línea democrática y de allí, señores, no hay retorno posible.

Si bien hasta ahora, y cada vez menos, ha habido gente en el país dispuesta a creerle cualquier disparate a Morales, probablemente cuando le quiera explicar al mundo que ha anulado las elecciones que le prohibían reelegirse porque en la campaña utilizaron una mentira en su contra, pasará seguramente a ser un hazmerreír mundial.

Un argumento tan pobre como ese le pasará con el tiempo la factura de pasar de ser una personalidad internacional a ser un dictadorzuelo más.

Pero, ojo, esto será solamente el comienzo de una penosa agonía política, pues, obviamente, no les será suficiente anular el referendo; para poder quedarse en el poder, a cualquier costo, tendrán luego que cambiar también al Tribunal Supremo Electoral para, de esta manera, poder  montar un enorme fraude en un nuevo referendo, porque todos lo sabemos: por las buenas perderían nuevamente, pero esta vez por goleada.

Triste final para un presidente y un gobierno que pudieron haber hecho historia.

Ilya Fortún es comunicador social.
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