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Desde la acera de enfrente

Carta abierta a La Sole: pasar haciendo historia

Carta abierta a La Sole: pasar haciendo historia
Atreverse a ganar la Alcaldía de El  Alto, desafiando el poder de Evo Morales ya fue un anuncio contundente de que usted tiene la fuerza de no ser una más que pasa por el cargo sin dejar huella.

Atreverse a desafiar las mafias instaladas en los movimientos sociales alteños, donde la representatividad se la negocia para ventaja propia de una cúpula de dirigentes y para todo tipo de presión  y hostigamiento de las bases movilizadas, bajo amenaza de multas y abusos, ya fue una base para anunciar que usted quiere apuntar a los problemas de fondo para dejar huella.  

Sobrevivir a la quema de su sede, reponerse del dolor y reconstituir un gobierno municipal ya fue un gesto, que no en vano le ha hecho ganar el adjetivo de alcaldesa valiente.

Personalmente, aunque repudio abiertamente la presencia y acciones de Samuel Doria Medina en la política boliviana, y aunque considero que lo mejor que le podría pasar al país es que este multimillonario abandonara la política, la veo a usted como una figura cuya legitimidad está fundada en usted misma y que es Doria Medina quien se beneficia de usted, y no al revés. Por eso considero que usted trasciende al partido mismo que le prestó la sigla para llegar a la alcaldía.

En ese contexto, le pido que marque historia en lo que a los derechos humanos de las mujeres se refiere. Ningún gobierno municipal se ha atrevido a generar una norma en el campo de la prostitución. Han preferido esconderse en la doble moral de criminalizar a las mujeres para sacar ventajas corruptas, con funcionarios que exigen sexo gratis o que protegen ciertos locales de proxenetas grandes a cambio de pagos.

Esto ha convertido el mundo de la prostitución en un auténtico infierno de trata y tráfico, pero también de tortura, de humillación, de presión destructiva sobre las mujeres. Verdaderas fortunas con edificios en la Ceja se han erigido sobre las espaldas y las vaginas de las mujeres. 

La clandestinidad, que es responsabilidad de los gobiernos municipales, por dejar un vacío de norma, sólo le da ventaja en ese mundo al proxeneta, que no es otro que el dueño del local. 

Hemos presentado una iniciativa legislativa ciudadana al municipio que usted gobierna para  separar la venta de alcohol de la venta de sexo. Esto no es un detalle, porque esa posibilidad les permite administrar mejor su dinero, no aceptar sexo sin condón, mejorar su salud y realizar actividades paralelas a la prostitución, como estudiar en universidades e institutos; soñar con un negocio propio o criar  a sus wawas.  Eso sólo es posible en el contexto de la prostitución autogestionaria. 

Por eso proponemos que las titulares de las licencias de funcionamiento sean las propias mujeres en prostitución        organizadas en pequeños locales para acabar con el proxenetismo y que ninguna organización, a nombre de ellas, pueda vender credenciales, ni ofrecer protección policial y municipal, que no es otra cosa que corrupción.

Le pedimos que se reconozca el rubro de la prostitución autogestionaria sin proxenetas. Le pedimos que marque historia. 

La prostitución no es un tema secundario, es central a la vida de una ciudad y a la vida de las mujeres. La situación actual es insostenible y la invito a visitar los locales con nosotras, para que usted lo compruebe directamente, hablando con nuestras compañeras.

 Hemos presentado dicho proyecto en octubre, pero ha estado durmiendo en alguna comisión, dando la espalda al hecho de que la situación en la calle es de una tensión a la que hay que dar una solución urgente.

El poder territorial de otorgar licencias de funcionamiento es tuición y responsabilidad de los gobiernos municipales no del parlamento nacional. La sociedad boliviana cuenta ya con un marco jurídico en el campo de la prostitución que señala que la prostitución no es un delito y que el delito es el proxenetismo. Es por eso que estamos tocando su puerta, porque la solución concreta está en sus manos.  No se trata de una norma retórica que no tiene aplicabilidad y que no cambia las cosas, se trata de una posibilidad real de reconocer la prostitución autogestionaria para que las mujeres se liberen de sus proxenetas y de las mafias que dicen representarlas. 

Tengo esperanza, porque usted y yo sabemos que ninguna mujer nace para puta.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.
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