La Paz, Bolivia

Martes 24 de Octubre | 01:42 hs

Recuerde explorar nuestro archivo de noticias
María Galindo
Desde la acera de enfrente

Linera vs. Piérola, dos caras de la misma moneda

Linera vs. Piérola, dos caras de la misma moneda
El Presidente de la Asamblea Legislativa no soportó la cantidad de mentiras que estaba lanzando Norma Piérola desde la testera y quiso silenciarla e interrumpirla obligándola a bajar de la testera; exigiéndole, con una mano amenazante, que bajara. Como no lo logró, subió con violencia a su asiento y cuando ésta se le acerco para mostrarle documentos, de forma prepotente, le acarició la cabeza en señal de lástima. Ella, Piérola, recibió el gesto como lo que era: una ofensa y le respondió con caricias en el rostro. Ese intercambio gestual violento fue el límite de la ausencia de ideas y de la ausencia de respeto en el Parlamento. 

 Esa escena decadente es un retrato del Parlamento boliviano. ¿De quién es la responsabilidad para que el Parlamento se haya convertido, no en un circo, porque los circos son hermosos y llenos de arte, y humor, sino en un basurero sin pensamiento, ni discusión, sin fundamentos ni datos, habitado por mentiras e imposiciones? 

 Hay más discusión de propuestas y respeto en una elección estudiantil, sindical o gremial que en el Parlamento boliviano. Uno de los ejes de la democracia es la representación política y es eso justamente lo que el Movimiento Al Socialismo ha asfixiado, minimizado, destrozado y funcionalizado al máximo. 

 No es la bancada de la llamada "oposición” la más decadente, porque además, siendo tan pequeña, no tiene ningún espacio de juego y ninguna relevancia. Es la bancada del MAS en la que está instalada la flojera, la ausencia de propuestas, la ausencia de representación real, la que marca la personalidad del Parlamento. Álvaro y Evo han querido controlarlo todo y por eso han perseguido y acallado a sus propios compañeros cuando de "librepensantes” se trataba, como el caso de Rebeca Delgado. 

 En un Estado que se llama plurinacional no hay una bancada indígena realmente plurinacional, se les ha mezquinado a los pueblos indígenas la representación parlamentaria directa, se les ha impuesto el corsé del partido y se los ha minimizado, al punto de que aquellos que enarbolan representación indígena llevan cada uno cerca de seis a ocho pueblos en sus espaldas, convirtiéndose en una pura cáscara. 

 Es  por eso que no hubo una discusión profunda y con datos sobre la suspensión de la intangibilidad del TIPNIS, porque los y las protagonistas no están representados. Ni qué decir de la mera presencia numérica de las mujeres, que no han constituido una bancada ni un sentido histórico a su presencia allí. Tal cual lo hizo ayer Gabriela Montaño, salen a defender al jefe, haga lo que haga. Y desde ya, mientras García Linera maltrataba a Norma Piérola en la testera, subieron dos diputadas del MAS con la intención de apoyar a Linera y fue Gabriela Montaño que las mandó regresar a sus asientos. 

 No hay nada más aburrido que una sesión parlamentaria de lo que sea, interpelación a un ministro, aprobación de una ley o lo que fuera, en la que  todo se lleva en el marco de la mayor mediocridad, en medio de insultos y dándole la espalda al país.

Pedía a gritos Álvaro pruebas de las denuncias y me gustaba verlo desesperado, porque sus gritos son los nuestros cuando presentan la consulta trucha en el TIPNIS como verdadera; cuando una comisión de investigación de Zapata dice que el Presidente no tiene nada que ver en el tráfico de influencias. Álvaro pide datos a gritos, yo también. Se indigna de que le digan mentiroso, yo también, cuando él  insulta a  ecologistas de racistas y colonialistas. 

 El Parlamento está en decadencia, no le sirve a la sociedad, a la democracia; no nos sirve a las mujeres ni a los pueblos indígenas, no les sirve a los sectores sociales ni a la madre tierra. Ninguna discusión parlamentaria es digna de ser emitida por radio o televisión, no hay manejo de datos ni análisis social de los problemas de la sociedad y de eso es responsable el MAS, los dueños del MAS, los jefes que manejan todo a su antojo.

 Las leyes contienen graves errores, como por ejemplo la Ley 348, porque no hay nivel de análisis y porque se acatan las cosas sumisamente. No hay fiscalización parlamentaria y por eso las empresas estatales son cajas de libre disposición para la corrupción. 

 Ante el agotamiento del MAS, propongo la construcción de una representación política no partidaria.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.
660
52

También te puede interesar: