La Paz, Bolivia

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Mario Castro
Desde el mirador

¿Cuánto se debe a una personalidad genial?

¿Cuánto se debe a una personalidad genial?
En nuestro andar  cotidiano pasamos por muchas calles, avenidas y plazas sin habernos detenido, casi siempre, a preguntar por qué tienen tal o cual nombre (a  veces ni siquiera sabemos a qué se debe el  nombre de la calle donde está ubicada la casa que habitamos).  Nombres que significan  homenaje o recordación a  personas o pasajes de la historia, y con los que se han hecho  las nominaciones de estas vías que hacen la trama urbana.
 
De tal manera, cuántas veces habremos pasado por la  plaza Humboldt, en la zona Sur,  hasta nos hemos detenido para admirar el  monumento emplazado en el centro, o para apreciar algunas obras plásticas de autores que exponen al aire libre, con regularidad,  pinturas y esculturas,   donde comienza el barrio La Florida. Pero ¿nos enteramos, con alguna amplitud, de quién fue Alexander Von Humboldt?  del que precisamente, pasado mañana, (14/9) se celebrará el día de su nacimiento.       
 
Aquí, detenemos el paso para describir un poco el monumento de la plaza que lleva su nombre. Una bella creación del excelso escultor boliviano Emiliano Luján, en agosto de 1967, a quien pidiera el trabajo el alcalde de La Paz Armando Escobar Uría. El artista concibió al personaje de la mitología griega Atlas, desnudo, sosteniendo en los brazos el universo; en llamativa filigrana,  lleno de constelaciones  figurativas del Norte y Sur Ecuatoriales, la Osa Mayor, la Vía Láctea en cuatro magnitudes de estrellas, presidiendo una preciosa fuente de agua, y de pie el científico Humboldt trazando unos mapas. Luján en ese encuadre artístico resume la fusión de las geografías clásica y moderna.  
 
Al tratar de empaparme de cuanto se escribió sobre Humboldt  encontré que son muchísimas las biografías, así como ensayos,  artículos, análisis científicos, conferencias y trabajos de investigación que se ocupan de este viajero y científico  universal. Igualmente siguen siendo tema de interés  para editores su vida y su obra, su influencia fascinante, que se extiende hasta el presente y  a diversos países y lugres.
 
El nombre de Humboldt designa a montañas de América y Asia, corrientes marinas, golfos de mar, lagos, canales, ríos, glaciares, minerales, animales, plantas, ciudades y pueblos. la influencia de las condiciones geográficas y climáticas en la vida orgánica.  La meta final perseguida con esta ingente tarea era determinar "las leyes de la naturaleza”. Consta en la ingente cantidad de información, a lo largo de los últimos 25 años. 
 
No pocos estudiosos se han tomado el trabajo de  analizar ese  cúmulo de publicaciones, .uno de ellos es Herbert Scurla, doctor en filosofía (1905, 1981) que recibió en 1956 el Premio Carl-Blechen de Arte y Literatura y en 1959, la medalla Alexander von Humboldt.
 
A partir de 1830 Humboldt comenzó  a ser considerado  una de las grandes figuras de la época  clásica de la ciencia  y pionero del  prestigio internacional de la investigación.  En esos años se afirmaba que "al lado de Goethe, sólo se puede situar una personalidad, Humboldt”. El propio Goethe refiriéndose a su 20 años más joven contemporáneo  expresó:  "es toda una academia”
 
Humboldt aplicó prácticamente por todos los rincones del mundo su penetrante capacidad de observación y su talento para valorar críticamente todo lo que veía y oía. Sus métodos  aplicados a lo largo de sus viajes y producto de un genio polifacético influyeron decisivamente en  las siguientes generaciones de exploradores científicos. 
 
El viaje a América (1799 a 1804) de acuerdo a sus biógrafos fue la realización de un deseo anhelado durante mucho tiempo. Más tarde fue considerado como "el descubrimiento científico de América”, su gran hazaña viajera y científica en estas latitudes le hicieron acreedor de calificativos como "el segundo Colón”.  Se trata, sin duda, de una definición superficial con la cual nunca estuvo de acuerdo el propio Humboldt, el no consideraba sus viajes como simples aventuras, si no que en ellos aplicó un método exacto de investigación de territorios desconocidos
 
La cosecha de sus viajes, según Scurla, fueron 35 cajas de grandes proporciones, repletas de material científico, diarios, croquis, estadísticas, cálculos, mediciones topográficas, pruebas de rocas y minerales, fósiles, materiales zoológicos y muchas otras cosas. 
 
La clasificación, selección, análisis y coordinación de todo este ingente material le llevó 25 años y se convirtió entre  otras cosas en los 34 tomos de  sus libros de viajes. 

Mario Castro es periodista.
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