La Paz, Bolivia

Domingo 25 de Junio | 13:12 hs

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Mario Castro
Desde el mirador

Reactivación productiva, un espejo que huye

Reactivación productiva, un espejo que huye
La información de nuestro país a la que dan cobertura en  medios del exterior no siempre es edificante. Deplorablemente dan curso a las noticias relacionadas con el narcotráfico o con el contrabando y su divulgación daña la imagen del país. Sin embargo un día del año 2013  (20 de febrero) se dio una noticia altamente gratificante para Bolivia y que tuvo resonancia mundial.  En la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, Estados Unidos, en esa fecha se llevó a cabo el acto de lanzamiento del "Año Internacional de la Quinua, 2013” que fue declarado por el organismo internacional, debido a una iniciativa del Gobierno boliviano que no daba lugar a discusión. La principal argumentación radicó en la ponderación del preciado cereal  y de su alto valor nutritivo.

 La sugerencia fue acogida no solo por las bondades del grano codiciado si no como reconocimiento  a que, entonces, nuestro país era el mayor productor del mundo.  En áreas del altiplano se tenía cerca de 70.000 hectáreas sembradas de quinua  registrándose Potosí, con un 80%,  como la zona de mayor producción. Así, con esos datos que no son otra cosa que razones palpables, Bolivia  fue  la abanderada de esa declaración.   

 Aquí se generó sobre todo una especial expectativa por la producción de un alimento que más allá de satisfacer necesidades alimentarias de nuestra población se alcanzarían mercados ávidos de este tipo de productos, dándole vida dinámica a la exportación con este rubro.

 Pero las expectativas y la esperanza se desvanecieron pronto. Seguramente por  ausencia de incentivos efectivos nos hemos relegado a otros planos distantes del primer lugar que ocupábamos. Otros vecinos tomaron la delantera. Y entre muchas paradojas en nuestro territorio muchos pobladores potosinos que han abandonado sus lugares de origen, sin habérseles incentivado  al laboreo de   los sembradíos de quinua  se desplazaron incrementando poblaciones marginales pudiendo ser titulares de la siembra, cosecha y comercialización del grano tan solicitado.

 Sin embargo, no todo está en los recovecos del olvido, hace pocos días el Centro Internacional de la Quinua (CIQ) en coordinación con la Asociación Departamental  de Productores de Quinua de La Paz, realizaron la Segunda Versión  de  la ruta de la quinua dulce de La Paz,  con el objetivo de mostrar el potencial  productivo de ese cereal   que tiene este departamento, particularmente en la región del altiplano buscando, además, la combinación de una promoción turística.  

 Se sumaron a esa  ruta  la Universidad Mayor de San  Andrés y la  Universidad Pública de El Alto, a través de sus carreras de Agronomía, que exhibieron  los trabajos de investigación que desarrollan en el mejoramiento y  rendimiento, en la producción de la quinua.

  Sirvió también la ocasión para mostrar la diversidad de productos a base de la quinua con la especial intención de demostrar la alternativa de generar ingresos económicos a pequeños productores de esta región.

  Sobre   la reactivación productiva y la quinua,  tomando en cuenta, por ejemplo,   que la variedad más cotizada a nivel internacional es la  quinua real, la misma  que sólo se produce en tierra boliviana, precisamente en una región vecina al Salar de Uyuni, en el suroeste del país, allí donde comprobaciones científicas, aseguran que la radiación solar que llega desde  ese salar y la tierra salitrosa favorecen la producción el cotizado grano.

  Consideramos, como asignatura  oficial  importante detenerse a considerar como algo fundamental;  en las políticas de Estado  una decidida acción para cerrar una evidente brecha alimenticia que se ha hecho cada vez más ancha, endémica y  preocupante. Si bien es cierto que concurren varios factores para esa realidad, por ejemplo el crecimiento demográfico y la escasa producción de alimentos que apenas alcanza para el 60% de la población,  no son menos ciertas  esas apremiantes políticas gubernamentales reclamadas.

  Respecto de  la quinua, claro que no es una panacea que solucionará todo lo concerniente a la alimentación pero, pero será un complemento importante  por los hechos comprobados de  tratarse  del grano más completo en componentes nutritivos.

  Si se toma en cuenta el vínculo indisoluble que enlaza pobreza con hambre,  en el sector de escasos recursos un segmento insoslayable es el de los niños y  su desnutrición que alcanza a 48%. Se agrega que por un problema de educación, en unos casos y en otros por no alcanzar a cubrir holgadamente la  canasta familiar se sacrifica  la calidad de alimentos por la cantidad relacionada a los precios baratos.  Existen al respecto estudios serios, al margen de ver en centros de abasto, mercados y hasta en las tiendas de barrio las dificultades de mucha gente cuyos recursos no les alcanzan para superar esas carencias.

Mario Castro es periodista.
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