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Atando cabos

Cooperativas mineras y libertad de asociación sindical

Cooperativas mineras y libertad de asociación sindical
Los cooperativistas mineros actuales  son muy diferentes a los cooperativistas mineros del año 1985. Estas empresas cooperativas evolucionaron y se transformaron al ritmo  de los precios internacionales de los minerales. 

Antes del DS 21060 existían cooperativas mineras; pero, después de este decreto y con la relocalización de trabajadores asalariados y sindicalizados mineros, el número de estas organizaciones aumentaron. Estaban afiliados a la Federación de Mineros, por alguna razón que desconozco los cooperativistas dejaron de ser parte de dicha organización, pero quedaron dentro la órbita de la Central Obrera Boliviana (COB).

Como las cooperativas mineras no podían realizar grandes inversiones en capital, entonces reestructuraron internamente y "crearon” los denominados segunda mano, y lógicamente los peones. Estas dos últimas categorías de trabajadores al interior de las cooperativas no son accionistas de las mismas. Como los cooperativistas también cumplen años, éstos tuvieron que alejarse e ingresaron otras personas a reemplazarlos. La nueva generación de cooperativistas seguramente tiene otra visión de la mina, del país, etc. De esta manera se puede explicar en algo el cambio de visión política de este sector. Por otro lado la elevación de los precios de los minerales  aburguesó a los socios de las cooperativas.

La estructura de casi todas las cooperativas tiene estos niveles: 1) los socios cooperativistas, que se diferencias entre sí por el  aporte que realizan. De esa manera un socio puede tener una o dos o más parajes para su explotación, 2) las segundas manos son trabajadores que se ocupan de explotar los parajes y parte de lo producido lo entregan al titular del paraje. Muchos de estas segundas manos, con el pasar del tiempo pueden  volverse socios.  Por último, están los peones, quienes son reclutados por las segundas manos. Segundas manos y peones son asalariados que trabajan por producto.

Estos socios cooperativistas que ya no son los socios originales y fundadores de las cooperativas son los que se oponen a que los trabajadores asalariados  quieran organizarse en sindicatos y pedir el pago de todos los beneficios que otorga la Ley General del Trabajo. Es muy probable que estos trabajadores (segunda mano y peones) no quieran sindicalizarse o hacer uso de las prerrogativas que les otorga la normativa laboral. Pero el hecho que comentamos es la negativa de los socios a permitirles que se organicen. El Convenio No. 87 de la Organización Internacional del Trabajo, señala en su artículo segundo que "los trabajadores y los empleadores, sin ninguna distinción y sin autorización previa, tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes, así como el de afiliarse a estas organizaciones, con la sola condición de observar los estatutos de las mismas”. Este convenio ha sido ratificado por el país y por consiguiente es parte del conjunto de normas que rigen la relación laboral. Por consiguiente, el Estado boliviano y la Central Obrera Boliviana no deben ingresar a discutir este tema. El Estado lo hace porque estos cooperativistas organizan bloqueos de carreteras y defienden su acción a punta de dinamita.

Se dice que con la promulgación de la nueva Ley por parte del Presidente, el conflicto crecerá, sin embargo, otros dicen que esta es una concesión a la COB por los sucesos del conflicto de ENATEX y algunos otros temas de interés gubernamental.

Rodolfo Eróstegui es experto en temas laborales.
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